Número 21. Enero-Abril 2014

El burrito Platero toma la palabra

The donkey Platero took the floor

Miguel Cruz Giráldez

Departamento de Literatura Española.
Universidad de Sevilla (España).
mcruzg[at]us.es

Datos

Antonio Bocanegra. (2013). Juan Ramón y yo: memorias y ensoñaciones del burrito Platero. Madrid: Huerga y Fierro Editores, 196 págs. [Premio de Relatos Fundación Montero Galvache 2013].

Reseña

En 1914 aparecía en Madrid (Ediciones de la Lectura) la primera edición de un libro de prosas de un poeta ya consagrado, Juan Ramón Jiménez. Platero y yo, que ese era su título, se convirtió desde entonces en una referencia inexcusable del poema en prosa en nuestra lengua. Elaborado durante los años de estancia de Jiménez en Moguer (1905-1911), Platero y yo, subtitulado por su autor Elegía andaluza, es una narración lírica en la que se recrea poéticamente la vida y muerte del burro Platero y formada por breves capítulos que son auténticas secuencias poemáticas. Tres años después, tras su éxito inmediato, se publicó la edición completa (Madrid, Editorial Calleja), compuesta por 138 capítulos. Leído el texto en su conjunto, queda claro que es un libro adulto, aunque por su sencillez y transparencia se adaptara perfectamente a la imaginación y al gusto de los niños. Algunos de sus capítulos encerraban una cierta crítica social, revelando una dimensión institucionista de Juan Ramón Jiménez que muchos tardaron en advertir. El propio autor, consciente del peligro de que su libro fuera encasillado como “literatura infantil”, escribía en el “Prologuillo” estas palabras: “Yo nunca he escrito ni escribiré nada para niños, porque creo que el niño puede leer los libros que lee el hombre, con determinadas excepciones que a todos se le ocurren”. El poeta tenía la intención de ampliar la obra hasta los 190 capítulos; de hecho existen tres adicionales, escritos en la década de 1920. Juan Ramón Jiménez planeó también la posibilidad de una segunda parte, una continuación que se denominaría Otra vida de Platero, de la que incluso llegó a esbozar algunos títulos. Y otro proyecto como el de publicar Platero y yo en cuadernos sueltos tampoco llegó nunca a ver la luz.

En este año del primer centenario de la publicación inicial de Platero y yo son muchas las actividades, ediciones, seminarios y congresos que están realizándose para conmemorar adecuadamente aquella ocasión. Pero entre tantas aportaciones críticas y eruditas que nos ayudan a recordar y comprender mejor la obra juanramoniana más popular, destaca sin duda alguna, por su belleza y originalidad, este libro que ahora comentamos. Juan Ramón y yo, de Antonio Bocanegra, es una obra singular, que se sitúa en la estela del Platero y yo juanramoniano. Una nueva ficción literaria apoyada sobre el dúo ya universal del poeta noguereño y su borriquillo, pleno de evocaciones y ternura.

Su autor es el profesor y escritor Antonio Bocanegra Padilla, nacido en Ronda (Málaga) y con residencia en San Fernando (Cádiz). Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense (1966) y Doctor en Filología Anglogermánica por la de Cádiz (1986), ha ejercido la docencia en distintos niveles educativos, primero como Catedrático Numerario de Inglés en la Enseñanza Secundaria y luego como Profesor Titular de Universidad. Dejando a un lado sus publicaciones de carácter profesional, Antonio Bocanegra tiene editados varios relatos y poemarios, y cuenta además con otros muchos inéditos. Ha obtenido numerosos premios tanto por su obra poética como narrativa. Desde 1994 forma parte como Académico de Número de la Real Academia de San Romualdo de Ciencias, Letras y Artes de San Fernando, y es también Miembro Asociado del Instituto de España y de Número del Instituto de Academias de Andalucía, en el que ha ocupado el cargo de Vicepresidente. Estamos, pues, ante un escritor ya hecho, con el oficio bien aprendido y una trayectoria sólida como creador.

El libro Juan Ramón y yo es una bella colección de 51 relatos breves –o estampas poéticas– escritos en prosa lírica, que se cierra con un epílogo en verso que el autor titula “Coplillas platerescas”. La forma expresiva empleada es la prosa poética o poesía en prosa (versiprosa en terminología juanramoniana), acorde a la obra original en la que se apoya ésta.

Porque estamos ante un ejemplar caso de intertextualidad, es decir, de copresencia entre dos textos o más bien de presencia efectiva de un texto en otro; lo que Genette ha llamado “hipertextualidad”: la relación que liga un texto B (hipertexto) a otro texto anterior A (hipotexto). El conjunto de textos con los que se vincula de forma implícita o explícita un texto determina un tipo especial de contexto literario, que influye tanto en la producción como en la comprensión del discurso. Pues bien, aquí es el Platero y yo de Juan Ramón Jiménez el texto base, que marca la pauta argumental, técnica y estética sobre la que se alza el Juan Ramón y yo de Antonio Bocanegra. Esta obra arranca en el punto en que terminaba la de Jiménez, es decir, la muerte del burrito. Platero toma aquí la palabra para hablar desde el más allá a su creador, como en un espejo invertido de lo que había sido el diálogo del poeta noguereño con él mientras vivía. Cada capítulo lleva al frente una cita de la obra juanramoniana, que explicita la fidelidad de este libro con su modelo y refuerza así sus lazos con el texto original. En forma epistolar y desde un hipotético limbo animal, Platero da la oportuna réplica a lo que Juan Ramón Jiménez escribió sobre él y sobre el entorno moguereño. El burrito es respetuoso y agradecido con su creador, como éste lo fue con él, pero también es crítico a veces y disiente con la mayor delicadeza y afecto de las opiniones de Juan Ramón Jiménez, a la vez que aporta su propio punto de vista sobre algunas de las ideas, hechos y comportamientos del gran poeta moguereño que lo convirtió en un verdadero mito literario universal.

Se abre este libro (tras la dedicatoria del autor a su familia y en recuerdo del burrito Pepe, su particular Platero, con el que compartió aventuras en su infancia rondeña), con un atrio lírico formado por unos hermosos poemas de Carlos y Antonio Murciano sobre el Platero juanranomiano.

Sigue después el “Prólogo” de José María Rubio Rubio, que nos pone en situación con una prosa jugosa y muy bella –a tono con el libro que comentamos– para leerlo adecuadamente.

Y ya luego la “Justificación” del autor, donde explica Antonio Bocanegra la génesis de su obra y nos da unas interesantísimas ideas sobre el poema en prosa y la traducción poética que compartimos plenamente.

A continuación viene el cuerpo del texto, con las siguientes partes en su desarrollo, que configuran su estructura interna:

1. Introducción (1-3). Platero declara su voluntad de expresar los pensamientos y los recuerdos de su vida terrena a su amo y maestro, los dos ya en la existencia de lo eterno, el cielo para el poeta y el limbo animal para él.

2. Núcleo (4-49). Platero va dando su perspectiva sobre las realidades moguereñas esbozadas por Juan Ramón Jiménez en la obra original (el pozo, los albérchigos, la vendimia, etc.); todo ello entreverado de citas literarias y de referencias poéticas que evidencian la amplitud de intereses intelectuales del autor.

3. Desenlace (50-51). Son las reflexiones de Platero sobre su propia muerte, plenas de lirismo y sensibilidad.

Y, por fin, el “Epílogo” de la obra (las “Coplillas platerescas”), que es un poema de Antonio Bocanegra dedicado a Platero y al poeta Antonio Murciano.

Una de las mayores virtudes de esta obra (entre las muchas que posee) es el cuidado exquisito con que el autor trata el núcleo central del mundo poético juanramoniano de Platero y yo. En perfecta sintonía estética y expresiva con el texto base, el Juan Ramón y yo de Antonio Bocanegra prolonga la creación juanramoniana con respeto y, a la vez, indudable originalidad. Subtitulado Memorias y ensoñaciones del burrito Platero, este libro otorga voz y personalidad propia, en una emocionante humanización, y dentro de la mejor tradición del apólogo o la fábula, al entrañable compañero de vivencias, andanzas y experiencias narradas por Juan Ramón Jiménez en su inolvidable elegía andaluza. Una hermosa ficción dentro de un contexto literario de muy altos valores líricos.

Bellamente impreso y con ilustraciones de interior y portada a cargo de Lucía Inés Bocanegra Valle, el libro Juan Ramón y yo ha obtenido por unanimidad el prestigioso Premio de Narrativa de la Fundación Montero Galvache 2013, destacando el Jurado la originalidad y la alta calidad literaria de la obra. Un dictamen con el que coincidimos plenamente.