Número 19. Enero-Diciembre 2012

La paz como medio de vida

Building Peace for a Living

Matías Bedmar Moreno

Departamento de Pedagogía.
Universidad de Granada.
bedmar[at]ugr.es

Datos

Jiménez Bautista, Francisco (2011). Racionalidad pacífica: una introducción a los Estudios para la paz. Madrid: Dykinson.

Reseña

Este libro hay que entenderlo como un curso de Introducción a los Estudios para la paz. El profesor Jiménez Bautista, miembro fundador del Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada, nos presenta un libro con trabajo pulcro donde denota una actitud intelectual propia de ese buen hacer al que nos tiene acostumbrados. Sin olvidar que dicho libro pretende abrir un debate crítico dentro de la Investigación para la paz y esto siempre es incómodo, con la actitud de abrir nuevos escenarios de producción científica.

Este autor, que se mueve dentro del campo de la Antropología, la Geografía y el mundo de la educación y se inspira en la obra de Johan Galtung y nos introduce en los Estudios para la paz (‘Peace Research’).

La Investigación para la paz (Peace Research) reúne un conjunto de esfuerzos, desde diversas disciplinas, para reconstruir el conflicto, la paz y la violencia presentes en las diferentes dimensiones de las sociedades humanas y construir un concepto de paz como una categoría independiente, compleja y de igual multidimensionalidad. El libro que presentamos se conforma con los siguientes capítulos:

- Primer capítulo, lo constituye un esfuerzo por situar los conocimientos de la paz dentro de lo que podemos denominar un nuevo paradigma pacífico. Unir paz con ciencia y otras formas de conocimiento es un ejercicio obligado en estos momentos. En este capítulo, el paradigma pacífico presenta una reflexión sobre el marco general de los Estudios para la paz, donde evaluaremos su objeto de estudio, la «paz» que representa, todo un desafío académico no sólo por su carácter polisémico, sino también por qué es una categoría cargada de un fuerte dinamismo histórico. Sabemos que las Ciencias Sociales revalorizan la subjetividad en su metodología debido al don de la reflexividad del ser humano (porque es un ser cultural con capacidad simbólica). Ser conscientes de la subjetividad para poder sistematizarla, e introducirla en un nuevo paradigma de paz mundo y paz neutra.

- El segundo capítulo intenta relacionar la paz y la violencia dentro de su construcción como categorías de análisis. Es muy importante deslindar y proponer cómo se han ido configurando dichos planteamientos dentro de la Investigación para la paz a lo largo de la historia.

Por lo tanto, la paz sería lo propio del ser humano y la cultura tiende a ser más pacífica que violenta, ya que cuando se ha producido la violencia cultural, ha sido por la perversión a la que ha sido sometida por elementos más propios del poder. De lo anterior se deduce que una de las aportaciones más interesantes de la Investigación para la paz ha sido desechar la idea etnocéntrica de origen hobbesiana consistente en que el hombre es un lobo para el hombre, o aquella otra de origen de Heráclito, de que la guerra es la madre de todas las cosas.

- En el tercer capítulo realiza un estudio histórico, ya que lo considera necesario para poder entender cómo se han desarrollado las teorías científicas dentro de los Estudios para la paz y para conocer cómo en ciertos momentos unas teorías han sido aceptadas antes que otras. Además, revisa cómo se han desplegado las distintas Fases de la Investigación para la paz desde su nacimiento hasta la actualidad, marcando algunas etapas cardinales de su propio desarrollo.

Podemos señalar y destacar cuatro fases siguiendo a Dogan y Phare en su ciclo vital de las disciplinas: La primera, la fundacional donde se forma un patrimonio originario (núcleo disciplinar o momento de anclaje), que se ajusta a la paz negativa; la segunda, fase de expansión del patrimonio donde se produce un enriquecimiento inicial mediante la contribución de numerosos científicos sociales, que corresponde al periodo de la paz positiva; la tercera, corresponde a la fase de especialización y fragmentación, donde se da un entrecruzamiento de distintas disciplinas, que corresponde a la paz neutra; y cuarta, que constituye a la hibridación o amalgama de la ONU, ONG, etc., y personalidades que trabajan por una Cultura de paz y el Derecho Humano a la paz.

Este ciclo que ha seguido a la Investigación para la paz se da en todas las ciencias y es una condición para su desarrollo; lo que pone en duda la cientificidad en las ciencias sociales es que la pluralidad afecta también a los paradigmas y a sus marcos explicativos.

- El cuarto capítulo constituye un esfuerzo por falsar y criticar algunas ideas que circulan por tierras de España y otros lugares del mundo. Hacer una crítica a distintos conceptos de paz y reflexionar sobre la necesidad de construir un nuevo paradigma pacífico, en lugar de hacer un giro epistemológico, constituye un esfuerzo por abrir un debate en un mundo, el universitario, donde la crítica suele ser mal vista.
El título del capítulo no deja de ser significativo: 10 querellas amistosas a Muñoz, Galtung y Vicent Martínez. Es muy interesante este capítulo, ya que al hablar de Giro epistemológico se refiere en una percepción positiva de la paz, dándole una mayor importancia a la paz y no centrar tanto la atención en los aspectos negativos o la violencia. Pero aunque parezca evidente resolver los conflictos de esta manera, queda por demostrar que sea siempre posible; quizás el optimismo de la voluntad no pueda sustituir al pesimismo de la razón como nos enseñó Gramsci.

- El capítulo quinto se refiere al estudio de las nuevas paces para la paz; constituye una malla de paces que nos obligue a pensar en clave de paz todas nuestras realidades cotidianas, es lo que denomina la segunda generación de paces (social, gaia e interna); y la tercera generación de paces (multi-inter-transcultural), que contribuyen a formar lo que se llama Cultura de paz y Derecho Humano a la paz. Todas estas dimensiones no tienen sentido si no se consideran como integradas entre sí y creemos que son la Educación y el Diálogo los ámbitos donde se dan las posibilidades para ir construyendo una Cultura de paz entendida en sentido holístico.

Este capítulo se completa con el diseño de un nuevo modelo antropológico que nos puede ayudar a comprender cómo se configura y se construye una nueva realidad que debe ser útil para el diseño de un nuevo paradigma pacífico: paz mundo y paz neutra.

- El sexto capítulo constituye un desarrollo del concepto de paz neutra, de forma que nos ayude a entender por dónde vamos a presentar los nuevos debates de la Estudios para la paz en nuestros días. La paz neutra implica reducir la violencia cultural, que constituye hoy día una de las mayores violencias que se presentan en el mundo, al legitimar las distintas formas de violencia.

Al final nos señala un conjunto de conclusiones y de bibliografía que nos ayudan a cerrar dicho libro, en un sentido más completo y que pueda ayudar a los investigadores y personas de a pie a construir un ideario que les ayude a entender cómo funciona la paz y cómo se construye su realidad.

La síntesis de conceptos e ideas presentadas en este libro, su rigor en el análisis, la cohesión de lo expuesto, la claridad de ideas y la solidez de los argumentos, constituyen un esfuerzo loable en un mundo en crisis. Su lectura implica una terapia para señalar caminos de paz. Por ello, la fuerza de un paradigma pacífico basado en el concepto de paz mundo y paz neutra debe superar la ignorancia y ambición humanas, especialmente de las estructuras que detentan el poder, la fuerza y la capacidad de coacción a los seres humanos. Por lo tanto, podemos y debemos neutralizar dicho poder.

La lectura del libro ha supuesto una apertura de miras, primero hacia los conceptos de paz y violencia y, segundo, hacia la responsabilidad de asumir individual y colectivamente la acción para la transformación de injusticias sociales, los conflictos y las desigualdades que nos rodean en la actualidad. Un texto que supone no sólo una proclamación de la paz como medio de vida, como agente transformador, sino también una muestra de fe en el ser humano y en la necesidad de valores que recuperen todo el potencial que tenemos.