Número 18. Enero-Diciembre 2011

Rezar para sanar: el recurso mágico-religioso en la búsqueda de la salud

Praying for healing: the magical-religious resort in the search for health

Carmen Castilla-Vázquez

Departamento de Antropología Social.
Universidad de Granada (España).
mccv[at]ugr.es

Este artículo recoge parte de las conclusiones del trabajo de campo antropológico realizado por la autora en el ámbito del catolicismo popular en Andalucía (España), trabajo financiado por la Comisión de Etnología de la Junta de Andalucía y que tuvo por objeto la realización de su tesis doctoral. Para combatir y acabar con la enfermedad, los diferentes sistemas culturales plantean respuestas de orden empírico pero también de carácter sobrenatural sobre todo en situaciones de falta de respuesta de la medicina científica. En estas circunstancias las personas acuden a explicaciones de orden metafísico tratando de propiciar a los seres sobrenaturales para que apliquen su poder en la curación. En las sociedades tradicionales católicas – Andalucía para el caso que nos ocupa- se ha usado y se sigue utilizando un modelo mágico-religioso basado en la creencia de que los seres sobrenaturales (Dios, la Virgen o los santos) poseen un poder suficiente para interrumpir el curso de cualquier enfermedad. Asimismo este modelo lleva aparejado un ritual para invocar la participación de los sujetos sobrenaturales en la reordenación de un hecho, a cambio de un exvoto. Mi intención con este trabajo es presentar dicho ritual religioso cuya motivación principal es la resolución de problemas relacionados con la salud. El exvoto es el último eslabón de un proceso ritual que comienza con una situación de enfermedad, accidente o riesgo padecido por un sujeto, a esta circunstancia le sigue la invocación y promesa realizada por él mismo u otra persona en su nombre, solicitando al ser sobrenatural su intervención para acabar con esa amenaza. Cuando la petición es satisfecha a juicio del peticionario, se obliga al cumplimiento de la promesa y aquí es donde entra el exvoto. Un objeto material de carácter perdurable que se presenta como la materialización del hecho milagroso.


Fecha de recepción: 3/3/2011

Fecha de aceptación: 2/6/2011


Palabras clave: Curación, religiosidad, promesas, salud, exvotos


Para citar este artículo: Castilla-Vázquez, Carmen (2011). Rezar para sanar: el recurso mágico-religioso en la búsqueda de la salud. Revista de Humanidades [en línea], n. 18, artículo 6, ISSN 2340-8995. Disponible en http://www.revistadehumanidades.com/articulos/17-rezar-para-sanar-el-recurso-magico-religioso-en-la-busqueda-de-la-salud [Consulta: Jueves, 12 de Diciembre de 2019].


Abstract: This article contains part of the findings of anthropological fieldwork conducted by the author in the field of popular Catholicism in Andalusia (Spain), work funded by the Commission of Ethnology of the Andalucian government for the realization of her thesis PhD. In order to fight and end disease, different cultural systems offer both empirical and supernatural answers, especially in situations where scientific medicine lacks one. In those circumstances, people resort to metaphysical explanations in an attempt to propitiate supernatural beings so that they apply their healing powers. In traditional catholic societies –Andalusia for the case that concerns us– people have used, and still do, a magical-religious model based on the belief that supernatural beings (God, the Virgin or the saints) possess enough power to interrupt the course of any disease. In addition, this model comprises a ritual to invoke the participation of the supernatural beings in the rearrangement of some fact in exchange for a votive offering. My aim in this paper is to present this religious ritual whose main motivation is the resolution of health-related problems. The votive offering is the last link in a ritual process that begins with a situation of disease, accident or risk suffered by a subject; this circumstance is followed by an invocation and a promise to be fulfilled by the subject or another person in her name, requesting the intervention of the supernatural being to end that threat. When the request is granted to the petitioner’s satisfaction, it commits her to fulfill the promise. Here is where the votive offering plays its part –a material object of lasting character that appears as the materialization of the miraculous fact.


Keywords: Healing, Religion, Promise, Health, Votive

Sumario
1. Religiosidad, salud y sociedad: Creencias religiosas y medicina. 2. Las expresiones religioso-populares en Andalucía: milagros y protectores sagrados. 3. El modelo de la promesa y el exvoto. 4. Reflexiones finales. 5. Referencias bibliografías.
Artículo

La enfermedad es el lado nocturno de la vida, una ciudadanía más cara. A todos, al nacer, nos otorgan una doble ciudadanía, la del reino de los sanos y la del reino de los enfermos. Y aunque preferimos usar el pasaporte bueno, tarde o temprano cada uno de nosotros se ve obligado a identificarse, al menos por un tiempo, como ciudadano de aquel otro lugar. (Sontag, S. La enfermedad y sus metáforas. Madrid: Suma de Letras, 2005).

La enfermedad constituye uno de los hechos más frecuentes y continuos que afectan a la vida cotidiana de los grupos sociales. Los individuos desde su nacimiento se constituyen a partir del proceso mediante el cual se pierde la salud, se enferma y se atiende para recuperar lo perdido. Este proceso “salud/enfermedad/atención es un universal que opera estructuralmente –aunque de forma diferenciada- en toda sociedad, y en todos los conjuntos sociales estratificados que la integran” (Menéndez, 1996:32). Asimismo, las respuestas que cada grupo humano ofrece para luchar contra la enfermedad o los padecimientos que esta produce son también un hecho cotidiano y “constituyen una estructura necesaria para la producción y reproducción de cualquier sociedad” (Menéndez, 1996:33).

El estudio del binomio salud/enfermedad ha despertado desde siempre un enorme interés por parte de las Ciencias Sociales. La búsqueda de la seguridad vital del individuo, así como el miedo que ha despertado desde siempre la enfermedad o las catástrofes son verdaderamente significativas en la existencia humana. No obstante, cuando hablamos de salud no podemos reducirnos exclusivamente al concepto biológico, pues si partimos de que la enfermedad es algo generado y pautado desde la cultura, al componente biológico hay que añadirle también el psíquico, el social y el cultural. El cuidado de la salud, no es sólo “cosa de médicos y profesionales” (Briones Gómez, 1997), sino que existe toda una gama de ofertas terapéuticas que son utilizadas por los individuos y los grupos. Unos usos que englobaríamos dentro de la llamada medicina popular o tradicional.

Estudiar la salud y la enfermedad conlleva pues prestar atención a todas esas experiencias variadas, consideradas muchas veces marginales o no legitimadas, pues si no dejaríamos de lado parte de la realidad. Actualmente las prácticas de la medicina tradicional no vienen ocupando una posición tan marginal como antaño. El desencanto que ha despertado la medicina científica entre los pacientes, debido sobretodo a la enorme deshumanización o a la incapacidad de dar respuesta ante enfermedades como el cáncer ha hecho que la demanda de estas prácticas vaya en aumento. De ahí, que para el caso de Andalucía, nos acerquemos al ámbito del catolicismo popular pues en ese itinerario terapéutico el recurso a lo religioso aparece de múltiples formas presentándose como terapia del cuerpo en contraposición a la religión institucional centrada en la salvación del alma.

Por su parte, también el tema religioso ha sido un tema recurrente de estudio en todas las ciencias sociales y humanas desde el principio de las mismas. En esta ocasión para dar rigor a la investigación en el complejo campo de lo religioso partimos del marco teórico y metodológico que nos ofrece la Antropología Social.

La religión es un fenómeno que constituye una parte esencial en la cultura de cualquier grupo humano. Un fenómeno, cuya presencia en todas las sociedades y culturas ha sido una constante como lo ponen de manifiesto los estudios que, desde disciplinas tan variadas como la Historia, la Filosofía, la Psicología, la Sociología o la Antropología, se han llevado a cabo. Efectivamente las manifestaciones religiosas, y lo más importante su interrelación con otras instituciones culturales, han interesado a estudiosos de muy diversa índole. En este sentido, la Antropología se ha preocupado por elaborar teorías a cerca de la diversidad religiosa considerando la religión como parte de ese comportamiento aprendido y compartido por los miembros de un determinado grupo humano, en definitiva, como parte de la cultura. La religión es entendida pues como “patrones de creencias, valores y comportamientos adquiridos por los miembros de una sociedad, ya sea como resultado de aprendizaje consciente o de la imitación” (Cantón Delgado, 2001:17).

Asimismo, la importancia de la religión desde la perspectiva antropológica viene dada en función de cómo es utilizada por los individuos en un contexto determinado y en situaciones concretas. Se trata por tanto de entender la religión (conjunto de creencias y de prácticas) como un constructo significativo que un determinado grupo humano elabora para relacionarse con lo sagrado y todo ello dentro de un contexto cultural donde se le da sentido. Lo que nos importa, por tanto, es mirar el hecho religioso desde la perspectiva de los individuos, es decir, nos interesa la dimensión humana de la religión. En este sentido, la presencia de la religión en Andalucía es de carácter empírico manifestándose en la relación que mantiene con otros elementos sociales como la salud, en la medida en que los individuos en situaciones de riesgo, recurren a determinadas prácticas religiosas para recuperar la salud perdida. Pero su presencia también es de orden teórico, despertando el interés de la disciplina antropológica al considerarla como parte del campo de la cultura andaluza, entendida ésta como comportamiento aprendido y compartido por los miembros de un determinado grupo humano.

Relacionando la enfermedad y la religión, debemos subrayar que a lo largo de la historia se han sucedido múltiples reflexiones en torno al origen de las enfermedades y se han buscado respuestas tanto de orden empírico como espiritual para acabar con ellas. La enfermedad aparece como castigo sobrenatural, como posesión demoníaca, pero también como consecuencia de una trasgresión personal o colectiva. No obstante, lo cierto es que la creencia de la intervención de la divinidad en el curso de las enfermedades evitando la muerte y apremiando la curación no es algo que nos traslade a épocas pasadas sino que es una creencia imperante en la actualidad.

Este trabajo forma parte de un análisis más exhaustivo referido a la articulación entre las diferentes prácticas religiosas católicas y la solución de problemas relacionados con la pérdida de la salud en Andalucía. Un estudio que pretende ser un marco de reflexión sobre la relación existente entre la búsqueda de la salud y el recurso a lo religioso. Por su parte, los datos etnográficos que ejemplifican este artículo proceden de mi trabajo de campo antropológico en el ámbito del catolicismo popular en la comunidad autónoma andaluza, concretamente en las provincias de Huelva, Sevilla, y Jaén. El abordaje de este estudio se llevó a cabo desde la mirada antropológica. En ese sentido, se trataba de desvelar los aspectos culturales existentes en el grupo social y en sus prácticas, en sus procesos de interacción, es decir, me interesaban aquellas ideas “que no se dicen” pero que son las que mueven a las personas a actuar.

Asimismo, la mirada antropológica estaba justificada porque los materiales analizados provenían de una investigación etnográfica en la que observar, preguntar, interactuar en el seno del grupo con el que se trabaja, teniendo en cuenta los acontecimientos tal y como se producen, son las actividades que la identifican. Además el trabajo de campo consistió en una investigación de tipo etnográfico en la que se utilizaron las técnicas propias de toda investigación cualitativa, a saber, la observación participante y toda una serie de entrevistas semiestructuradas. Estas entrevistas se completaron con otras más en profundidad, realizadas a quienes seleccionamos como informantes clave [1].

1. Religiosidad, salud y sociedad: Creencias religiosas y medicina

En esta era de la globalización se olvida, en muchas ocasiones la globalidad del ser humano en cuanto a la búsqueda de sentido de su existencia tanto espiritual como corporal. Quizás en ese constante olvido de la globalidad de la persona resida la explicación de la crisis actual que afecta a la institución médica y religiosa. Dos grandes instituciones que a lo largo de mucho tiempo han sido las que han proporcionado respuestas a la búsqueda de la salud y que sin embargo, en este momento son dos instancias que han entrado en una crisis de credibilidad. En ese hueco dejado por las instituciones eclesiásticas y sanitarias es donde tendrían sentido las medicinas tradicionales y toda una serie de rituales de protección, visita a curanderos, etc, que constituyen respuestas a la ansiedad que la enfermedad provoca en los pacientes y en sus familiares considerando a los mismos desde la totalidad del individuo.

Asimismo, la experiencia de las relaciones con lo “sagrado” como alternativa para la búsqueda de una eficacia terapéutica puede venir también a través de la devoción a vírgenes y santos protectores y milagrosos. Esta creencia viene determinada, no solo por la concepción de la enfermedad como castigo divino, sino también por la consideración del poder de Dios, La Virgen y los Santos y su actuación a favor de los creyentes. Aunque la creencia del castigo divino esté presente en la cultura popular andaluza como causa del mal, se aceptan, no obstante, causas muy diversas que pueden provocar la enfermedad. Entre esas causas estarían las hereditarias, la mala suerte, las causas espirituales, las físicas o las causas sociales. No obstante, sea cual sea el origen que se le atribuya a la enfermedad, el enfermo o la persona encargada de pedir ayuda acudirá a remedios caseros, al médico, al curandero, pero también a la Virgen, a Cristo o a los Santos. En este sentido, informadores de esta búsqueda de salud y directamente relacionados con los santos y vírgenes, están los exvotos que los individuos dejan en los santuarios. Éstos nos hablan de cuerpos enfermos, de catástrofes y de amenazas, pero también de las promesas que motivan y llenan de contenido la actividad de las peregrinaciones. Un recurso a lo religioso-festivo como terapia social y cultural. En definitiva, como vemos son dos caminos –el simbólico y el técnico-, y dos conceptos -la religión y la medicina- que no se excluyen, son complementarios en la búsqueda de la salud integral.

2. Las expresiones religioso-populares en Andalucía: milagros y protectores sagrados

El origen de la creencia en el milagro, las apariciones y el culto a los santos está situado en un contexto determinado por la enfermedad o la desgracia. La creencia en milagros, no obstante, a pesar de los avances del racionalismo positivista, sigue siendo motivo de polémica y aunque la Iglesia católica no esté muy de acuerdo en aceptarlos, continúa considerándolos como fundamentales para alcanzar el status de beato o santo (Comelles, 1993:165). Por otro lado, y también referente al milagro, hay que mencionar a los cientos de personas que acuden a los diferentes santuarios repartidos por toda la geografía andaluza en busca de curación de todo tipo de males. Por no hablar de las salas de hospital donde también circulan numerosas estampas de santos – los más milagrosos y protectores- esperando un milagro ante la gravedad de una enfermedad determinada por el médico.

El milagro por tanto, es un punto de encuentro y desencuentro entre la medicina y la religión por cuanto ambos ámbitos se atribuyen el poder de curar. En este sentido, la gestión de la salud y la curación es una fuente de poder y el milagro se sitúa en ese contexto en la medida en que si se consigue, se está luchando contra la enfermedad, poniendo resistencia a aquello que tanto atenta contra la estabilidad social.

Para combatir y acabar con la enfermedad, los diferentes sistemas culturales plantean respuestas de orden empírico pero también de carácter sobrenatural sobre todo en situaciones de falta de respuesta de la medicina científica. En estas circunstancias las personas acuden a explicaciones de orden metafísico tratando de propiciar a los seres sobrenaturales para que apliquen su poder en la curación. En Andalucía se ha usado y se sigue utilizando un modelo mágico-religioso basado en la creencia de que los seres sobrenaturales (Dios, la Virgen o los Santos) poseen un poder suficiente para interrumpir el curso de cualquier enfermedad. Asimismo este modelo lleva aparejado un ritual para invocar la participación de los sujetos sobrenaturales en la reordenación de un hecho, a cambio de un exvoto. El exvoto es el último eslabón de este proceso ritual que comienza con una situación de enfermedad, accidente o riesgo padecido por un sujeto, a esta circunstancia le sigue la invocación y promesa realizada por él mismo u otra persona en su nombre, solicitando al ser sobrenatural su intervención para acabar con esa amenaza. Cuando la petición es satisfecha a juicio del peticionario, se ve en la obligación de cumplir lo prometido y aquí es donde entra el exvoto. Un objeto material de carácter perdurable que se presenta como la materialización del hecho milagroso.

3. El modelo de la promesa y el exvoto

En Andalucía las relaciones con lo sobrenatural son entendidas como desiguales, por lo que el dar algo está condicionado a recibir algo a cambio, como es el caso de la promesa. La creencia en la utilización de la religión y la magia para resolver las necesidades primarias, entre las que la salud ocupa el primer lugar y la posibilidad de alterar el curso de los acontecimientos para recibir favores mediante milagros son algunas de las características del catolicismo popular andaluz. Se trata de un concepto que engloba toda una serie de creencias y prácticas, que dentro de la religión católica, están orientadas a satisfacer las necesidades más elementales del individuo [2].

Estas acciones suponen reconocer la incapacidad humana para resolver determinados problemas, lo que lleva al individuo a dirigir su suplica a los seres sagrados, pero se trata de una relación directa rechazando toda mediación sacerdotal. Desde el catolicismo popular se piensa que se puede propiciar a los seres divinos mediante la oración, el sacrificio y las ofrendas, cuando no haciéndoles contraer compromisos para que actúen positivamente a favor del sujeto. Estas prácticas, no obstante, donde predomina la intuición, el sentimiento e incluso la imaginación, aun estando dentro de la Iglesia, no siempre han sido consideradas por ésta como aceptables, tachándolas en muchas ocasiones como marginales.

Por su parte, el catolicismo popular ofrece al individuo una relación más sencilla y más directa con lo divino. Se trata de proponer una solución inmediata al problema, aquí y ahora y no en el más allá, liberando momentáneamente al individuo de la angustia que le produce la impotencia ante la enfermedad propia o la de un ser querido. Cuando un individuo se siente sobrecargado emocionalmente debido a una enfermedad o catástrofe y la comunicación con la divinidad no es eficaz, es cuando entran en acción otros mecanismos como las obligaciones o los sacrificios que el individuo se autoimpone para llamar la atención divina y fortalecer esa alianza. Como su nombre indica la promesa es un reflejo de que nada es gratis y la salud, una de las necesidades básicas del ser humano, no puede ser menos. Por ello, la búsqueda de la salud está entre las causas más frecuentes al realizar una promesa a la divinidad.

La finalidad de la promesa es eminentemente práctica por cuanto trata de dar confianza al enfermo y a familiares, al encomendarse a seres sagrados a los que se les atribuye un poder de sanación. Asimismo, la trascendencia de la promesa está en función del favor pedido y de la gravedad de lo solicitado. Cuando la promesa ha recibido satisfacción a juicio del que realiza la petición es cuando entra en juego el pago de lo prometido. Este pago se puede realizar en forma de velas, flores o bien de exvotos.

El exvoto, palabra que designa el objeto ofrecido a la divinidad como resultado de una promesa y de un favor recibido es una de las formas culturales que más claramente ponen de manifiesto la necesidad de aumentar la alianza entre los individuos y los seres sagrados. Este regalo o don ofrecido a la divinidad es el último eslabón de la dinámica señalada y depende de la promesa y del servicio prestado. Tres constantes se repiten en todos los exvotos (Prat, 1972:148):

a) Un individuo que en circunstancias difíciles promete un regalo a la divinidad a cambio de la obtención de un favor.

b) El individuo por convencimiento empírico o psicológico considera que la divinidad ha satisfecho su petición.

c) El individuo ofrece ceremonialmente el regalo prometido haciendo constar públicamente que ha cumplido su voto. Así, ofrecido el exvoto, el individuo considera que ha liquidado sus deudas con el ser sagrado y pone fin al pago que voluntariamente se había comprometido.

Siguiendo la clasificación que nos ofrece Rodríguez Becerra (2000) los exvotos se pueden agrupar en narrativos y simbólicos. Los narrativos son aquellos que describen las razones por las que la persona invocó a los seres divinos, prometiendo hacer donación de un objeto. Los procedimientos más idóneos son sin duda la escritura y la pintura. Así en algunos casos los exvotos ofrecidos por accidentes son representados en cuadros que ilustran el hecho con choques de coches, atropellos o caídas por precipicios Asimismo, muchas de esas ofrendas votivas suelen estar acompañadas de algún texto que da testimonio por escrito del hecho en cuestión, incrementando así la divulgación de la acción y contribuyendo con su exposición pública a que todos los devotos reconozcan las acciones milagrosas de ese ser divino al que se le ofrecen. De los exvotos narrativos analizados, la enfermedad y el accidente suelen aparecer como las causas más frecuentes para el ofrecimiento del mismo.

“Desde Sevilla a Calañas en la camioneta fui
Un 25 de enero del año 63.
Temerosa en el viaje, el Rosario yo recé
Pero al llegar a la curva del puente del río Odiel
Tuvimos un accidente que pudimos perecer
Pero Tu, Virgen bendita
Y Nuestra Sra. De España
Quisieron que nuestras vidas
No se cayesen al agua.

Todos corrimos a verte
Virgencita Coronada
Y allí llorando de gozo
Todos te dimos las gracias.
Es un sitio peligroso
Pero nada ocurrirá
Que en ese lugar se encuentra
La Virgen de Coronada

Y después de lo ocurrido
Virgencita Coronada
Yo veo que haces milagros
Con tus hijos de Calañas.

Fuiste la primera imagen
Que mi mente conoció
Por eso te llevo siempre
Dentro de mi corazón” [3]

Otro ejemplo de exvoto narrativo, esta vez del Santuario de Nuestra Sra. de la Cabeza en Jaén nos pone de manifiesto la devoción a esta virgen en momentos de riesgo para la persona:

“Yo que tan malo me vi
Comentando mi sufrí
Con un buen amigo nuevo
Me ofreció la bella imagen
y me dijo con coraje
¡guárdala, hallarás consuelo!

Transcurrió mi operación
De categoría mayor
Por la importancia del caso
Y al poco tiempo me vi
sonriente y muy feliz
al ver que iba mejorando

¡Hola mi querido Blas!
Dije a la nueva amistad
La Virgen estuvo conmigo
Transmitiéndome alegría
A lo largo de tres días
En cuidados intensivos

Si quieres ver el lugar
Me dijo mi amigo Blas
Donde la Virgen habita
Ven con nosotros allí
Te sentirás muy feliz
Lleno de gracia bendita” [4]

Por otra parte, los exvotos simbólicos son aquellos que en razón de su objeto material representan o simbolizan toda una acción milagrosa. Los objetos que constituyen motivo de exvotos simbólicos son muy variados y van desde reproducciones del cuerpo, partes y órganos en metal, cera, plata a objetos relacionados con la dolencia como aparatos ortopédicos, muletas, gafas, prótesis o utensilios personales como piezas dentales, trenzas de pelo, vestidos de niños pequeños, etc. [5]

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Por último sólo añadir unas características que el exvoto debe reunir para ser considerado como tal. En primer lugar debe guardar una relación con la persona que ha recibido el favor y el suceso que lo motiva. En segundo lugar la perdurabilidad del mismo que a diferencia de otras ofrendas como velas, lamparillas o dinero, pervive incluso después de la muerte de la persona que lo ofrece o del beneficiario. En definitiva, los exvotos ofrecen un testimonio muy valioso para el conocimiento de la historia, la cultura y la religiosidad popular del lugar donde se ubican, pero también nos trasmiten información sobre creencias y prácticas que entrarían dentro del imaginario colectivo en la búsqueda del bienestar físico y social.

No queremos terminar este artículo sin poner de manifiesto que la utilización de este modelo de actuación en la búsqueda de la seguridad tiene un espacio y un tiempo idóneo que en Andalucía se concreta en la visita a un santuario y en la participación en una romería.

Si es verdad que cualquier lugar puede desencadenar una vivencia religiosa, es evidente que algunos lugares tienen mayor capacidad de despertar sentimientos religiosos que otros. Así, no todos los lugares y todos los momentos son igualmente adecuados y por ello los individuos acuden a realizar sus peticiones especialmente en los días de fiesta y a ser posible en los espacios donde creen que los seres divinos serán más generosos. En definitiva, se trata de ocasiones donde las manifestaciones religiosas y populares son más patentes. Hablamos entonces de romerías y santuarios. Rituales y espacios sagrados por excelencia.

La romería es una peregrinación de uno o varios días de duración a un santuario o ermita donde reside generalmente un icono de la Virgen. Las romerías, entendidas como rituales, son una ocasión propicia para la concurrencia y participación variada de las personas. Una de las características más importantes de los rituales festivos es el ejercicio de comunicación que se desprende de la interacción regular de los participantes en ellos. "Todo festejo propicia la intensificación de la comunicación social y del intercambio de valores. Se intensifican y activan los contactos entre los individuos y grupos, la emisión y recepción de mensajes, la utilización combinada de la reserva de códigos culturales" (Gómez García, 1991:49).

La convivencia entre los participantes y el establecimiento de una serie de relaciones interpersonales entre ellos favorece la fluidez del sistema de intercambio simbólico. Este sistema de comunicación se articula en "una estructura de símbolos de significados compartidos, desde los elementos puramente instrumentales dentro de la organización ritual..., hasta los brotes de acción expresiva que conforman el ambiente necesario -cantes, aplausos, silencios, sonidos-" (Rodríguez Mateos, 1998:250). Las romerías como fiestas religioso-populares contribuyen a revivir las raíces del pueblo, constituyendo un reflejo de una identidad colectiva. De esta manera, parte de la experiencia personal y colectiva de los miembros de una comunidad encuentra sentido dentro de la romería.

Por su parte, el lugar sagrado por excelencia es el santuario, un término que procede del latín sactuarium, y que significa templo en que se venera la imagen o reliquia de un santo de especial devoción. Nosotros nos acogemos a aquella que lo define como lugar sagrado donde el individuo se encuentra con la divinidad, entendiéndolo también como centro neurálgico donde se atiende a las personas. Se trata, sin embargo de un espacio social liminar en cuanto que está situado fuera del espacio social normal. Suelen ser lugares que despiertan sentimientos religiosos muy profundos y tienen una significación simbólica para el municipio del que forma parte. Montañas, cuevas, bosques, fuentes, cruces de caminos, son algunos de los espacios elegidos para la construcción de un santuario.

El santuario no obstante, por si solo no goza del fervor de la gente, es gracias a la imagen que acoge lo que posibilita el funcionamiento y la eficacia de aquel. Y es también con la imagen durante el momento especial de la romería, con quien se establece un completo código de comunicación. Siendo las promesas y las ofrendas elementos concretos de ese intercambio simbólico. En definitiva, el santuario es el lugar privilegiado para establecer una comunicación directa con el ser sagrado a la hora de agradecer los favores recibidos mediante las promesas y los exvotos.

4. Reflexiones finales

El individuo ante la angustia por la enfermedad o el accidente es consciente de su debilidad y se ve en la necesidad de apoyarse en la religión. El modelo de la promesa surge en situaciones de dificultad experimentadas por personas en un momento social determinado, dirigiéndose a los seres sagrados mediante un procedimiento conocido para que éstos participen en la solución del problema. Ese proceder, que a simple vista puede suponer una incoherencia con otros sistemas de conocimiento y otros procedimientos de actuación, sean religioso o biomédicos, no parece suponer un problema para los que lo practican.

Es evidente que las expectativas proporcionadas por los distintos sistemas permiten temporalmente el compatibilizar modelos de actuación a simple vista incompatibles. En el caso de que las posibilidades de solución que ofrece el sistema biomédico sean escasas, los individuos volverán su mirada hacia otros sistemas que garanticen un resultado satisfactorio.

La religión como teoría cognitiva suele proporcionar expectativas a las diversas situaciones de la vida de los individuos afines. No obstante, la religión oficial en situaciones desesperadas no puede prometer nada, ofreciendo al que solicita la ayuda, tan solo una espera muy similar a la que ofrece el modelo biomédico. Sin embargo, el catolicismo popular hace del peticionario, a través del modelo de la promesa-exvoto, una persona activa en la solución del problema. No tiene porqué quedarse esperando que la divinidad actúe por si sola, sino que se le da la posibilidad de intervenir haciéndose participe del proceso. Se trata así de un sujeto que intenta convencer mediante el ruego, la plegaria o el sacrificio a una serie de seres capaces de lograr una solución inmediata. Por lo tanto al ser un modelo que favorece la acción y ofrece esperanza al individuo, será un recurso utilizado en momentos desesperados como ocurre cuando un ser querido pierde la salud.

5. Referencias bibliográficas

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NOTAS:

1. Se denominan informantes claves a aquellas personas con las que los investigadores mantienen unas relaciones más estrechas y que en buena medida son sus fuentes primarias de información.

2. Rodríguez Becerra (2000) nos dice que esta religiosidad popular está dirigida a satisfacer las necesidades elementales o primarias de salud, protección contra las catástrofes, promover la fertilidad y la vida del hombre, los animales y el campo, que son sentidas muy intensamente y por ello necesitan de actuación urgente. Busca el beneficio... y ofrece compensaciones a los seres sobrenaturales e incluso “invierte” cara al futuro, tiene un sentido muy pragmático.

3. Exvoto narrativo localizado en el Santuario de Nuestra Señora de Coronada en Calañas (Huelva).

4. El texto que aquí reproducimos lo obtuvimos en el Santuario de la Virgen de la Cabeza en Andujar (Jaén). Allí disponen de toda una sala destinada al depósito de los miles de exvotos que los peregrinos depositan cada año en agradecimiento a los favores de la Virgen.

5. Los exvotos simbólicos que ofrecemos proceden del Santuario de la Virgen de la Cabeza en Andujar (Jaén).