Número 17. Enero-Diciembre 2010

Grafoanálisis, disciplina científica

José Domínguez Hacha

Universidad de Sevilla (España)

José Domínguez León

UNED. Centro Asociado de Sevilla (España).
jdominguez[at]sevilla.uned.es

Datos

Puente Balsells, Mariluz y Viñals Carrera, Francisco (2010). Grafología y Ciencia. Validación con ciento cincuenta tesis doctorales. Barcelona: Editorial UOC, 179 p. ISBN 978-84-9788-929-2.

Reseña

Recientemente ha destacado en el mundo editorial, en el ámbito del grafoanálisis, una nueva obra de los profesores doctores Mariluz Puente Balsells y Francisco Viñals Carrera. Como viene siendo algo a lo que estos insignes profesores nos tienen acostumbrados, la obra se enmarca en su quehacer profesional de décadas. En esta ocasión, la obra supone una verdadera primicia en el ámbito del grafoanálisis occidental, pues se trata de un conjunto de aportaciones que vienen a llenar un vacío en las recopilaciones bibliográficas sobre la materia, por una parte, y por otra una importante estructuración de los diferentes enfoques y marcos en los que se desarrolla el grafoanálisis.

En el aspecto concreto de la fundamental aportación bibliográfica que implica esta obra hay que subrayar lo que presenta de barrido más que bibliográfico, documental, dado que el vasto elenco de un centenar y medio de tesis doctorales relacionadas con la materia no siempre nos lleva a publicaciones, sino también a tesis de doctorado defendidas y registradas, aunque no hayan visto editados sus contenidos. Precisamente por ello encierra un gran valor esta aportación, ya que no se refiere exclusivamente a las tesis editadas, sino a las defendidas. De entrada, esto ya es de por si un valiosísimo instrumento tanto para el investigador en el proceloso mar del grafoanálisis, como para el estudiante y el interesado en la temática.

A esto se agrega un barrido de destacadas publicaciones sobre grafoanálisis, libros, artículos de revistas científicas y de diferente calado, muy completo y puesto al día, tanto en lengua castellana como en otros idiomas de países occidentales en los que el grafoanálisis se halla presente como disciplina científica.

No se puede olvidar que Puente y Viñals son un referente clarísimo en el panorama del grafoanálisis a escala internacional, tanto por sus aportaciones y la dilatada experiencia en investigación y en la práctica profesional continuada en este campo como por su proyección docente. Su labor como directores y profesores de distintos másteres y cursos de postgrado en la Universitat Autònoma de Barcelona, sobre grafoanálisis, unido a su acentuada experiencia como criminalistas les sitúa en la vanguardia occidental en estas disciplinas, por lo que la obra que aquí se reseña es un buen botón de muestra de su contundente tarea como investigadores y profesores. De nuevo estamos ante una obra que se convertirá en referente en el grafoanálisis mundial, como ya lo son sus manuales sobre grafoanálisis, pericia caligráfica judicial, grafología criminal, su diccionario jurídico-pericial del documento escrito . No es posible realizar una recensión como la presente sin recurrir a esta monumental producción bibliográfica de los profesores Viñals y Puente, hoy constitutiva de un conjunto de manuales universitarios en la disciplina, algunos de ellos traducidos a otros idiomas, y todos con un elevado índice de impacto en la literatura científica en el área.

Si se considera la faceta profesional de los profesores doctores Viñals y Puente, destaca en primer lugar que se han empleado en todos los apartados posibles de la materia, sin faltar ninguno: directores y docentes en los avanzados estudios del extenso campo grafoanalítico en la Universitat Autònoma de Barcelona, en los niveles de diplomaturas de postgrado y másteres, siendo, además, directores de los mismos, en igual sentido como directores de los másteres y estudios de postgrado en criminalística en la Escola de Prevenció i Seguretat Integral, vinculada a la Universitat Autònoma de Barcelona; han trabajado en los ámbitos de formación y apoyo a las fuerzas de seguridad del estado y al ejército, en la formación de oficiales de inteligencia; en destacados casos actuando también como peritos calígrafos de parte, grafopsicólogos, grafoanalistas especializados en patentes y marcas, ….. Sus aportaciones son singulares y sientan precedentes pues abren terrenos lúcidos y fundamentales elementos innovadores en el siempre árido campo de la investigación. Brilla su merecido prestigio en el ámbito judicial en cuanto al grafoanálisis y policial en cuanto a criminalística y policía científica, lo cual trasciende nuestras fronteras y se ubica en los principales países occidentales en los que la investigación en estos ámbitos ocupa un lugar fundamental.

La obra se articula en torno a doce capítulos y a un colofón de referencias bibliográficas. Todo ello supone un acertado repaso, desde la lógica aplastante de los campos de actuación del grafoanálisis, lo que implica mostrar un amplio abanico de opciones que se abren en este mundo del análisis del grafismo y de la producción grafoescritural. Ya desde el apartado introductorio subrayan los autores que en esta obra se refieren siempre a la grafología científica o universitaria, la cual se desliga de la pseudografología que se sostiene con tratamientos frívolos. Lo científico y lo investigativo han alumbrado la labor de los profesores Viñals y Puente, y así lo han plasmado en los planes de los estudios de postgrado que dirigen en la Universitat Autònoma de Barcelona. Al final de dicha introducción hacen énfasis los autores en que se cumple el setenta y cinco aniversario de la grafología universitaria en España, desde que el doctor Emilio Mira y López, y Werner Wolf fueran pioneros como primeros profesores universitarios que impartieron grafología en la entonces denominada Univertsitat Autònoma de Barcelona, que luego sería Universidad Central de Barcelona y posteriormente Universidad de Barcelona.

El primero de los capítulos se refiere a los datos históricos de la grafología científica, con un apartado inicial dedicado a los fundamentos históricos de la grafología, es decir, un recorrido por lo que ha ido cimentando y constituyendo el cuerpo teórico y práctico de la disciplina. A ello se une una incursión en el entramado de lo que actualmente es la grafología y los ámbitos profesionales en que se plasma. No cabe duda de lo fundamental de la disciplina del grafoanálisis, dadas las muy variadas aplicaciones de la misma, llegando a convertirse en verdaderos campos especializados muchas de las parcelas en que tiene presencia. No hemos de dejar atrás que Viñals y Puente han aportado un valiosísimo avance en la materia con el Análisis Transaccional, aplicando en el grafoanálisis dicha técnica analítica. En cuanto a los ámbitos profesionales de la grafología, marcan las tintas en los clásicos y también en los novedosos, desde el tradicional modelo de la pericia caligráfica y la no menos importante aplicación en criminalística y criminología, en todas las variantes que se ofrecen ante los ojos de los investigadores. No cabe duda de las cruciales aportaciones de las técnicas grafoanalíticas al respecto.

El capítulo segundo se dedica a la neurofisiología grafológica, o sea, a las bases neurofisiológicas que permiten el proceso grafoescritural y que han de ser conocidas por el grafoanalista para comprender y analizar la producción grafoescritural en un sentido muy amplio, dedicando un extenso apartado a la cuestión de la dominancia hemisférica, aspecto que explica en gran medida los entresijos neurológicos de la producción gráfica y escritural. Aquí ya se incluyen reseñas de estudios de diferente factura y alcance, que han estructurado el conocimiento sobre dicha materia. Las investigaciones y tesis de doctorado recogidas abundan en los procesos cognitivos relacionados con el grafoescritural, con destacadas aportaciones y aplicaciones desde la medicina, la neurología, la psicología, la pedagogía, la lingüística y otras ciencias y disciplinas. No queda por barrer ningún campo que pueda ser considerado esencial en el conocimiento de todo aquello que integra el proceso grafoescritural desde un punto de vista neurológico o desde materias afines.

El capítulo tercero aborda las bases grafológicas del aprendizaje del grafismo, en cuanto a lo que constituye la percepción, el control visomotor, la motricidad gráfica y las escalas de evaluación. Probablemente, sea este uno de los apartados del libro que encierra un mayor calado desde un enfoque educativo, especialmente porque repasa las principales teorías y aportaciones que jalonan el corpus profesional y metodológico que hoy se estudia en las universidades y que incide, directamente, en la práctica profesional del profesorado implicado en la enseñanza, a los niños –y a los adultos- de la lectoescritura. Lo que de acertado tengan dichos saberes profesionales, fruto de la formación inicial del profesorado, serán logros y facilitación en el proceso lectoescritor en las escuelas. Lo que de errores o falta de puesta al día haya en dicha formación inicial del profesorado redundará en una no adecuada praxis en la enseñanza lectoescritora.

Este capítulo enlaza directamente con el siguiente –el cuarto-, como derivación lógica, pues en dicho cuarto capítulo se trata sobre los métodos grafológicos en la enseñanza de la escritura. Viñals y Puente recogen las principales tesis doctorales e investigaciones en este campo, al que dedican una particular atención en cuanto al tipo de proceso y de grafismo empleado en la enseñanza de la lectoescritura con niños pequeños. Vale decir que, a pesar de las muchas disparidades educativas al respecto, parece que se abre camino una especie de síntesis que universaliza determinados apartados y matices de la enseñanza-aprendizaje de la lectoescritura en niños. El presente está plagado de teorías, a veces contradictorias entre si, aunque el futuro próximo puede estar orientado hacia la referida síntesis que haga posible la evitación o la minimización de impactos como el de las dislexias y los trastornos –en ocasiones serios y hasta graves- que se producen en torno al aprendizaje lectoescritor, no siempre adecuadamente planteado en las instituciones educativas. Lo que se sabe y el cúmulo de avances en la investigación debería dar lugar a un cierto replanteamiento de la cuestión en cuanto a la enseñanza de la lectoescritura, en orden a evitar los aludidos problemas. Ya no cabe alegar ignorancia al respecto de lo mucho que se ha avanzado en la investigación, y este capítulo del libro es muy aleccionador.

El capítulo quinto trata sobre las técnicas grafológicas para la reeducación grafoescritural. Se elabora un apretado resumen de la investigación en este campo, con dedicación enfatizada a lo que en el mundo de la educación se ha venido realizando para amortiguar los estragos de los problemas relacionados con las dificultades en el aprendizaje lectoescritor y muy en concreto en lo concerniente a dislexias y disgrafías. Mucho se ha avanzado en las técnicas para la reeducación grafoescritural, y este capítulo da buena cuenta de ello, aportando diferentes enfoques y programas para la reeducación grafoescritural. Estas técnicas se puede decir que se hallan a caballo entre lo puramente didáctico y lo exclusivamente investigativo, es decir, se recoge la experiencia acumulada en el marco de la enseñanza y las propuestas elaboradas desde el campo de la investigación. Una adecuada conjunción de ambos elementos debe dar al profesorado una serie de pautas para no errar y evitar o contrarrestar tales dificultades de aprendizaje.

El capítulo sexto trata sobre la psicología de la escritura, matizando el valor de las teorías más clásicas y recomponiendo el panorama actual a partir de las tesis e investigaciones elaboradas en las últimas décadas. Dedica el contenido a desbrozar la materia en los apartados correspondientes a la gestualidad, el simbolismo, la percepción y los elementos morfológicos. Todo es un conjunto de elementos o hitos elaborados desde la psicología, con dedicación a lo material que supone la enseñanza y el aprendizaje de la escritura. Se trata de un capítulo muy sintético, que podría contener más de lo reseñado, aunque en extensión, pues lo que señala es, precisamente, lo esencial, lo que es imprescindible saber y aplicar. Es preciso matizar que la menor cantidad de tesis doctorales o estudios al respecto puede ser denotativa de un cierto abandono por esta disciplina de los problemas grafoescriturales. Tal vez se deba entender que un adecuado rearme investigador desde la psicología que abra puertas en esta temática puede realizar muy valiosas aportaciones. Cabe esperar que en los próximos años se produzca una incentivación investigadora en este terreno y en dicha temática.

El séptimo capítulo lo dedican Puente y Viñals a las técnicas del grafoanálisis, centrándose en el sistema Vels y en el sistema Viñals y Puente. Sería pretencioso en esta reseña exprimir lo aportado por los autores, porque tal vez nos quedaríamos cortos. El grafoanálisis occidental no tiene con qué pagar las importantes aportaciones realizadas primero por Augusto Vels, el maestro, con su Método de Grafoanálisis y con toda su obra escrita, profesional y, fundamentalmente, personal a favor del grafoanálisis en España y en el mundo occidental. Viñals y Puente aportan su Grafoanálisis Transaccional, que cabe considerar como la gran innovación reciente del grafoanálisis español, europeo e internacional, difundido a través de sus generosas publicaciones, antes aludidas, así como de sus tareas docentes en la formación de grafoanalistas y criminalistas en la Universitat Autònoma de Barcelona. Viñals y Puente incluyen un jugoso apartado con un resumen de protocolo para la elaboración de un informe, aspecto muy valioso para quienes se acercan al grafoanálisis con una intención profesional. Rematan el capítulo con unas referencias al grafoanálisis y la jurisprudencia, ofreciendo algunos datos sobre causas y sentencias en que ha sido decisiva la intervención de peritos en grafoanálisis, lo cual ha servido para validar sobradamente la importancia y las aportaciones de esta disciplina. Los profesores Puente y Viñals tienen una dilatada experiencia como peritos de los tribunales, no solo en la faceta de calígrafos, sino también en la de grafopsicólogos y en la de especialistas en propiedad intelectual e industrial. Sus múltiples publicaciones dan norte al respecto de todas estas disciplinas, y si a esto agregamos su faceta de criminalistas, tenemos un sólido baluarte técnico, experiencial y profesional sobre sus actuaciones en el mundo de la justicia, como peritos y especialistas de renombrada reputación internacional. Su colaboración con las fuerzas y cuerpos de seguridad, así como con el ejército, y su vinculación con el mundo de la inteligencia civil y militar les sitúan en los primeros especialistas españoles y, muy probablemente, europeos, en dichas áreas.

El octavo capítulo, dedicado a la grafopatología es un apretadísimo compendio de las aportaciones en esta disciplina, auténtica especialidad dentro del grafoanálisis. Aquí se hace un resumido escorzo de la materia, abundando en los aspectos grafoanalíticos, grafopatológicos y derivando en lo puramente criminalístico y criminológico, pues algunos de los estudios y tesis descritos se adentran en estos campos. La grafopatología ha realizado notables avances en el terreno de la valoración psicofísica a partir de la producción grafoescritural, desde lo más clásico en relación con las patologías más comunes hasta aspectos bastante más especializados. El capítulo culmina con un apartado dedicado a la grafología emocional, incorporada por los autores, tras sus investigaciones, a la grafología forense.

El capítulo décimo se adentra en la grafopsicología en orientación y selección de personal. En realidad es uno de los campos más abonados desde el grafoanálisis más tradicional y convencional, lo que no resta importancia y valor a lo que ofrece, sobre todo al marco empresarial y a los profesionales que tratan de realizar su labor orientando a quienes lo precisan y seleccionando personal, en una tarea de acomodar a las características profesionales o del puesto de trabajo a quienes mejor se ajusten al perfil deseado, en función de los matices del desempeño de dicho puesto. Este campo será de gran desarrollo a lo largo de los próximos años, por lo que cabe apuntar que en el entramado del grafoanálisis alcanzará una notable valoración en el mundo de la orientación, la educación, la mediación familiar, la mediación intercultural y la selección de personal.

El capítulo undécimo se dedica a los tests grafológicos y grafo-proyectivos, materia clásica emparentada inicialmente con el marco de la psicología, y que se adentra en el grafoanálisis de una manera natural. Señalan las vertientes de los tests grafológicos, los tests gráfico-proyectivos y su aplicación tradicional, estudiada a través de diferentes tesis e investigaciones.

Finalmente, el capítulo duodécimo trata sobre las teorías de aplicación grafopsicológica de la personalidad, centrándose en las tipologías temperamentales o clásicas, las psicoanalíticas, la de Theodore Millon, y la del Eneagrama.
Como culminación, el libro aporta unas referencias bibliográficas que recoge todo el elenco de tesis, investigaciones, libros, artículos de revistas científicas, etc, que se citan en el texto. Todo ello constituye un buen pilar para quien desee iniciarse en la investigación grafoanalítica o en el conocimiento de los aspectos fundamentales y de las aportaciones e innovaciones en la materia a lo largo de las últimas décadas.

Ahora contamos con este nuevo referente, que también lo es en el ámbito de habla española. Es ya, y será, sin duda, una obra de referencia como manual de introducción a la investigación en la disciplina y como guía de especialistas, y veremos pronto su impacto al comprobar bibliométricamente las citas que protagoniza en los trabajos de investigación y de divulgación que se realicen. Nuevamente, reiterar que los grafoanalistas estaremos en constante deuda con los profesores Viñals y Puente por esta obra y por todas las anteriores, así como por su continuado y muy laborioso quehacer, así como por la generosidad con que tratan a los estudiosos e investigadores en la compleja materia del grafoanálisis.