Número 29. Septiembre-Diciembre 2016

Referencias documentales en torno a la dotación artística primigenia de la abadía del Sacro Monte en Granada (*)

References documentaries around the primitive artistic endowment of the abbey of the Sacro Monte in Granada

Isaac Palomino Ruiz

Universidad de Granada.
lincensario@gmail.com

José Antonio Peinado Guzmán

Universidad de Granada.
pepeinado@hotmail.com

Una de las instituciones históricas con más solera en la ciudad de Granada es, sin lugar a dudas, la Abadía del Sacro Monte. Configurada como un centro religioso, académico, cultural y artístico, ha ejercido una enorme influencia a lo largo de los siglos en la sociedad granadina. El presente artículo pretende indagar en los comienzos de este lugar, concretamente en la dotación artística de sus inicios, gracias a la ingente donación de su fundador, don Pedro de Castro Cabeza de Vaca y Quiñones.


Fecha de recepción: 23/5/2016

Fecha de aceptación: 3/7/2016


Palabras clave: Granada; Sacro Monte; Patrimonio; Edad Moderna; Donación


Para citar este artículo: Palomino Ruiz, Isaac y Peinado Guzmán, José Antonio (2016). Referencias documentales en torno a la dotación artística primigenia de la abadía del Sacro Monte en Granada (*). Revista de Humanidades [en línea], n. 29, artículo 2, ISSN 2340-8995. Disponible en http://www.revistadehumanidades.com/articulos/123-referencias-documentales-en-torno-a-la-dotacion-artistica-primigenia-de-la-abadia-del-sacro-monte-en-granada [Consulta: Martes, 23 de Julio de 2019].


DOI: http://dx.doi.org/10.5944/rdh.29.2016.17216


Abstract: Historical institutions with more tradition in the city of Granada is, without a doubt, the Abbey of the Sacro Monte. Configured as a religious center, academic, cultural and artistic, has exercised an enormous influence over the centuries in the Granada society. This article aims to explore the beginnings of this place, specifically in the artistic endowment of its inception, thanks to the huge donation of its founder, don Pedro de Castro Cabeza de Vaca y Quiñones.


Keywords: Granada; Sacro Monte; Heritage; Early Modern; Donation

Sumario

1. Introducción. 2. El patrocinio de D. Pedro de Castro.3. Conclusiones. 4. Bibliografía.

Artículo

1. INTRODUCCIÓN

Unos meses antes de la expulsión de los moriscos de España, en febrero de 1609, comenzaría la construcción de la abadía del Sacro Monte en las cercanías de la ciudad de Granada, concretamente en la zona conocida como monte Valparaíso. En aquel lugar, intrínsecamente relacionado con la problemática morisca, puesto que en ese trasfondo es donde se halla el origen de su fundación, el prelado don Pedro de Castro Cabeza de Vaca y Quiñones erigirá este insigne complejo. El mismo estaba compuesto por la menciona abadía, la iglesia y el colegio seminario bajo la advocación de San Dionisio Areopagita[1].

Aquella magna edificación pretendía conmemorar los conocidos hallazgos que se empezaron a producir a partir de 1595. En apenas cuatro años, hasta 1599, fueron apareciendo los famosos libros plúmbeos. Constituyendo un total de veintidós piezas, en ellos se narraban una serie de contenidos doctrinales que, presentados como si de una nueva revelación divina se tratase, se configuraban casi como un quinto evangelio. En dichos documentos, unas planchas de plomo redondeadas, se transcribía doctrinalmente una visión sincrética entre el cristianismo y el islam. El contexto histórico en que se desarrollan estos hechos es tremendamente importante para la comprensión de los mismos. La situación de los moriscos es notoriamente complicada en la zona, especialmente tras la cercana en el tiempo Guerra de las Alpujarras. No en vano, como se ha referido antes, a partir de ese año de 1609 comenzará la definitiva expulsión de la península de estas gentes de forma paulatina. En ese sustrato, y probablemente como un intento desesperado de algunos miembros importantes de estos moriscos por aliviar una situación que se vería venir, surgieron estos escritos. Su intencionalidad no era otra sino la de promover una convivencia pacífica entre ambos credos. Según se cree, dichos plomos pudieron ser escritos por Miguel de Luna y Álvaro del Castillo, dos reconocidos e insignes conversos de alto rango social, como intento de mejorar las complicadas relaciones entre cristianos y musulmanes. Finalmente, todos estos documentos serían condenados por la Santa Sede en 1682, tachándolos de “mahometanismo”.

Según esto, y a partir de toda esta historia, el arzobispo don Pedro de Castro, el principal defensor y adalid de los libros plúmbeos y de su doctrina, creará la institución sacromontana. La misma, con el paso de los siglos, terminará por convertirse en un lugar que se caracterizará no sólo por su esencia religiosa y devocional, sino que albergará también en su seno un importante semblante académico y cultural. Precisamente, en este último aspecto, concretamente en el artístico, centraremos nuestro artículo. Específicamente trataremos esos elementos artísticos y patrimoniales que se fueron adquiriendo en los primeros momentos en la abadía, primordialmente por el empuje y donaciones de su fundador. Algunas de estas piezas han desaparecido, fundamentalmente por el paso del tiempo, el deterioro y los cambios en los gustos estéticos. Por tanto, el principal valor de este texto es meramente documental, toda vez que obras importantes que se citan ya no existen. Aun así, lo novedoso de dar a conocer las mismas, puesto que hasta ahora eran datos desconocidos, permitirá valorar en su medida la importancia que el Sacro Monte tuvo desde su primigenia erección.           

2. EL PATROCINIO DE D. PEDRO DE CASTRO

Como se ha referido, el principal valedor y sostén de esta institución será el arzobispo Pedro de Castro, quien no dudó en conceder cuantiosas donaciones para tal empresa, tal y como se refleja en su jugoso testamento (García Valverde, 1996: 283-295). Según Henríquez de Jorquera, invirtió más de trescientos mil ducados (Henríquez de Jorquera, 1987: 540), aunque quizás sea una cifra un tanto exagerada (Gómez-Moreno Calera, 1989: 254). Además de eso, no se debe pasar por alto que una de las razones por las que aceptó la mitra de Sevilla fue precisamente esa: conseguir mayores prebendas para sufragar la magna obra que suponía el Sacro Monte (Bermúdez de Pedraza, 1989: fol. 279 rº; Henríquez de Jorquera, 1987: 563). De este modo, desde su marcha hacia la sede hispalense en 1610, hasta su muerte con ochenta y nueve años en dicha ciudad en 1623, el prelado mantuvo su compromiso con la abadía enviando pingües capitales. Ello permitió cierta rapidez en la construcción de las diferentes dependencias sacromontanas[2]. En este sentido, el primer elemento artístico que se va a mencionar tiene que ver con esto que se comenta. A mediados de 1616 encontramos unos pagos de 700 reales al entallador Miguel Cano -quien estaba ya trabajando en la institución desde sus comienzos (Gómez-Moreno Calera, 1989: 258)- por la realización del retablo del sagrario de la iglesia abacial, con lo que nos da índice de la implicación del arzobispo, por un lado, y de la celeridad del proyecto, por otro. Estos pagos se mandan a Sevilla, donde se encontraba el citado Cano, y curiosamente, en los distintos asientos del Libro de la Razón, encontraremos una reiteración excesiva de las referencias de la forma de pago. Concretamente, se pretende dejar claro que es la hacienda la que debe al arca del depósito los mencionados 700 reales, no habiendo sido prestados por el canónigo Barahona como aparecería en el primer asiento. Los mismos terminarían siendo restituidos al arca del depósito el 3 de febrero de 1618:

“Setecientos reales que en veinte y ocho de junio [1616] recivieron los señores claveros Belasco y Valençia deel Jurado Francisco de Molina a la dicha quenta en una letra de esta cantidad que le embiaron a pagar en Sevilla a ocho días vista en moneda de vellón a Miguel Cano entallador por otros tantos aquí reçevidos deel señor D. Francisco de Varahona canónigo y presidente deel sacromonte para entrarlos en el arca”[3].

“Item en otra libranza de los dichos señores administradores de seteçientos reales su fecha en [...] sobre la hazienda del Sacro Monte los quales con orden de sus mercedes se sacaron prestados del arca del depossito para pagar una libranza desta qantidad a Miguel Cano entallador de la hechura del retablo de madera que se hizo para el altar del sagrario deste Sacro Monte los quales 700 reales se le prestaron a la dicha hazienda en una letra que desta qantidad dieron los señores claveros para el Jurado Francisco de Molina vezino de Sevilla en 28 de junio de 1616 y como parece en este asiento 33 y aunque allí dice que los recibieron [...] del señor D. Francisco Barahona presidente lo cierto es que se prestaron a la hazienda para pagar esta deuda y por aversele hecho cargo dellos a Fernando Rodriguezmayordomo en las quantas deste año de 1616 como parece en este asiento 133 y descargadose de la libranza de Miguel Cano como parece asiento 108 quedo la hazienda deudora desta qantidad al arca del deposito y assi dieron los señores administradores libranza para que los señores claveros cobren estos 700 reales de la hazienda del Sacro Monte”[4].

“[Deve la hacienda del Sacro Monte al arca del deposito del] Item sietecientos reales que prestaron los dichos señores claveros al señor Dr. D. Francisco de Barahona presidente, en 28 de junio de 1616 para pagar a Miguel Cano entallador el retablo que hiço para el altar del sagrario de madera, esta cantidad avia de pagarla maiordomia y por no dar dineros para ello los presto el arca dejando Fernando Rodriguez”[5].

“Sietecientos reales que recibió prestados de los señores claveros del Sacro Monte para pagar una libranza desta qantidad a Miguel Cano entallador vezino de Granada que está en Sevilla en una letra que desta qantidad le dieron para Francisco de Molina Jurado de Sevilla en 28 de junio de 1616 [...] como parece en este asiento 31 y aunque allí dice que los claveros recibieron esta qantidad del señor doctor D. Francisco Barahona presidente lo cierto es que su merced la pidió en confianza y prestados para pagar esta deuda que instaba. Quedó a pagarlos en pagando el mayordomo la libranza de 700 reales a Miguel Cano. El mayordomo no tuvo para pagarla de presente hazesele cargo dellos por mandado de los señores administradores y el se descarga desta libranza como parece en este asiento 108. Y a la arca del deposito se le dio libranza para que los cobre de la hazienda y se hizo cargo della a los señores claveros como parece en este asiento 37”[6].

[51. A Miguel Cano hechura del retablo]. Sietecientos reales que por libranza de 31 de diciembre [1616] pagó a Miguel Cano entallador de la hechura del retablo de madera que se hizo para el altar del sagrario deste Sacro Monte. Adviertase que estos 700 reales los prestó primero la caxa al señor D. Francisco de Barahona presidente para pagarlos al dicho Miguel Cano como parece en este asiento 31 y asiento 103. Después se hizo cargo destos 700 reales Fernando Rodriguez como parece en este asiento 103 y assi se descarga dellos. El señor D. Francisco de Barahona no a pagado nada por el Monte en esta partida, solo tomó prestados del arca estos 700 reales mientras el mayordomo los pagase. Y la arca los presto en una libranza que dio para Sevilla. El señor D. Francisco no dio nada al arca, sino se obligó de hazerlos volver por una cedula[7].

“[Al arca del deposito en este asiento 39]. Sietecientos reales que por libranza de tres de febrero de 1618 pago al arca del deposito deste sacromonte los quales avia recivido prestados della para pagar una deuda que la hacienda devia a Miguel Cano del retablo del sagrario como parece en el libro del arca nuevo”[8].

Algo más adelante, nos encontraremos la participación de otro gran artista en la ejecución de la obra. Concretamente nos referimos a Pedro de Raxis, quien trabajará en la pintura y el dorado del retablo, así como en similares labores, junto con el respectivo estofado, de varias esculturas de santos: San Mesitón, San Cecilio y San Tesifón. De igual modo, en el asiento se hace alusión a la realización de otro retablo que ha ejecutado, concretamente el de la Inmaculada Concepción:

“[Pedro de Raxis. Deve] 1616. Cuenta del dorado del retablo del sagrario del altar y pintura del y del dorado de tres medios cuerpos de santos. Item docientos reales que Fernando Rodriguez mayordomo del Sacro Monte le dio en 19 de noviembre de 1616 a quenta del dorado del retablo que esta en su poder de madera para el altar del sagrario y entrego carta de pago dellos que esta en el archivocon las demás deste año. Y también entrego una cedula del dicho Pedro de Raxis en que se obligó a dorar el dicho retablo al preçio que doró el otro retablo de la limpia conçepcion de nuestra señora de oro llano y pintar los dos tableros que están al lado del sagrario. Y el santo se a de encarnar y estofar que está sobre la urna del retablo. Y que se a de dar acabado para la pascua de Spiritu Santo del año de 1616.

Item sietecientos y veinte y un reales que recibió del señor canónigo Juan de la Fuente con que ajustó quenta con el dicho Pedro de Raxis de lo que montaba el dorado del dicho retablo del sagrario como parece del libro de fabrica mayor asiento 141. Plana 1. Partida 4. 921 reales”.

“[Raxis a de aver]. Novecientos y veinte y un reales que montaron el dorado y pintura del retablo del sagrario del Sacro Monte y el dorado y estofado de tres medios cuerpos de santos que se hicieron para el altar del sagrario uno de san Mesiton y para el altar de nuestra señora de la concepción de las cavernas doro uno de san Cecilio. Otro de san Thesifon. El dorado del retablo monto quinientos y veinte y cinco reales de setenta libros de oro a razón de siete reales y medio cada libro que fue el precio a que doro el retablo de la conçepcion de nuestra señora que esta en el lado derecho del altar maior. Ciento y setenta y seis reales del estofado de los tres dichos medios cuerpos. Docientos y veinte reales de la pintura del vanco y cornisa alta del dicho retablo. Que todo montó los dichos novecientos y veinte y un reales.

Adviertese que el oro que se gastó fueron 70 libros que el Monte pagó (demás de lo dicho) a Antonio Carrasco a 8 reales cada uno (que montaron quinientos y sesenta reales como parece del libro de fabrica mayor asiento 14[...], plana 1, partida 3. 921 reales” [9].

La cifra de este pago asciende hasta los 921 reales. En dicho retablo, según se desprende de la información del Libro de la Razón, iba colocado un cuadro de la Inmaculada Concepción, también obra de Pedro de Raxis, y del que disponemos de algunas referencias. El lienzo en sí costó 745 reales, aunque el dorado del mismo, como podemos comprobar, encareció aún más el cuadro:

“[59. A Rajes pintor]. Quatrocientos reales que en 10 de agosto [1615] por libranza pago a Pedro de Rajes Pintor a quenta de la hechura del quadro que haze de la concepción y del dorado del quadro”[10].

“[61. A Pedro de Rajes Pintor]. Trecientos y quarenta y cinco reales que en 19 de agosto [1615] por libranza pago a Pedro de Rajes Pintor con que se le acabo de pagar la pintura del retablo ymagen de la concepción de nuestra señora que se pone en el altar privilegiado del Sacromonte”[11].

“[70. A Pedro de Raxes Pintor de dorar el quadro de nuestra señora]. Quatrocientos y ochenta y siete reales y medio que por libranza en 5 de septiembre [1615] pago a Pedro de Raxes pintor de sentar 65 libros de oro y poner los aparexos recebidos en el quadro de la Immaculada Concepcion que se a hecho para el altar [...]a siete reales y medio por cada un libro”[12].

“[71. A Antonio Carrasco Baroja de 65 libros que vendio al Sacro Monte para dorar el dicho quadro]. Quinientos y veinte reales que por la libranza en 5 de septiembre [1615] pagó a Antonio Carrasco Baroja del precio de los dichos 65 libros de oro que vendió al Sacro Monte para dorar el dicho quadro de nuestra señora a ocho reales cada uno”[13].

“[77. Gastos menudos del retablo y otras cosas]. Docientos y ochenta y ocho reales que gastó en esta manera. 160 reales que dio a cierta persona de ayuda de costa. 40 reales que costó una litera en que vino enfermo el señor Velasco de daifontes. 18 reales a Juan Calvo de dos días que se ocupó en ir a ver unas enzinas. 32 reales de un día que se ocupó Pedro de Rajes y un oficial en perficionar la ymagen y dorar un poco ¿?que se le añidio al retablo. 28 reales y medio de traer el retablo y imagen al Sacro Monte y de un oficial que ayudo a ponerla. 10 reales a un dorador que tasso el oro del retablo y de quatro alcayatas. De los quales se le dio libranza en junio. En 11 de septiembre de 1615”[14].

Más adelante, aparecerán otros pagos referentes nuevamente al dorado del retablo y de otros gastos menores del mismo:

“[18. Al señor Fuente en este asiento 144]. Dos mil y trecientos reales que por libranza de veynte y seis de enero deste año de 1617 dio al señor Canónigo Juan de la Fuente para imprimir y estampar tres mil relacionesy pagar oro y dorado del retablo nuevo del sagrario y para la obra de las cuevas y galería como parece en este asiento 144”[15].

“[Debe]. Dos mil y trecientos reales que recivio de Fernando Rodriguez para estampar tres mil relaciones y pagar dorado del retablo y otras cosas como parece en este asiento 111”[16].

Lamentablemente de ese retablo no se conserva nada. Si bien tenemos certeza de que se produjo un incendio en algunas dependencias de la abadía el 15 de agosto de 1621, tal y como consta en el lienzo que lo representa en el museo y como se refiere en el cabildo del día siguiente, el mismo no produjo daños reseñables en la iglesia. Posteriormente tampoco nos aparecen en los datos capitulares algún infortunio que pudiera afectar al templo. Probablemente en las reformas que se hicieron en la iglesia a mediados del siglo XVIII fuese remozado o retirado. En la actualidad desconocemos dónde se ubicaba ese altar del sagrario o qué capilla conformaba ese emplazamiento, toda vez que estas obras en el recinto pudieron modificar sustancialmente algunas partes del mismo[17].

Con respecto a las imágenes de medio cuerpo que se citan que fueron doradas y estofadas por Pedro de Raxis, concretamente las de San Mesitón, San Cecilio y San Tesifón, creemos haber identificado una de ellas. Puesto que se cita que una de esas esculturas, concretamente la del patrón de Granada, San Cecilio, se realizó para el altar de la Concepción de las cavernas, en dicho lugar aún se conserva una talla de medio cuerpo de San Cecilio que, por su estética de principios del siglo XVII, podría vincularse con la que se relatan en los documentos. [Fig. 1]

Fig. 1. San Cecilio. Anónimo granadino, principios del siglo XVII. Dorado y estofado de Pedro de Raxis. Abadía del Sacro Monte, cuevas. Granada.

De Pedro de Raxis también nos encontraremos con dos lienzos más que aparecen reseñados en las actas capitulares. Concretamente se tratan de un cuadro en el que se relata la “historia de los gloriosos santos” y otro en el que se representa la escena en la que da San Dionisio Areopagita a San Cecilio la mitad del paño de Nuestra Señora. Las referencias encontradas, a modo indirecto, indican que sea el Sacro Monte el que pague la pintura de dicho artista y no don Pedro de Castro en el caso del primero; y con respecto al segundo, se determina que se le pague al citado Raxis el lienzo alusivo:

“[Tratase que pague el Sacro Monte el quadro de los Santos a Raxis]. Este mesmo dia se volvieron a juntar el cabildo los señores Dr. D. Pedro de Abila Abbad y los licenciados Andrés Sarmiento, Joan de la Fuente, Pedro de Santiago, Dr. D. Francisco de Baraona, Dr. D. Paulo de Valenzia, Mº Graviel de Ledesma canónigos y el Sr. Abbad propuso que el año pasado estando en este Sacro Monte su Señoría Ilustrísima el Arçobispo mi señor se le abia suplicado pagase un quadro de la Historia de los gloriosos santos y asi lo prometio su Señoría Ilustrísima. Que después aca a hecho una donación grande y asi parece se podía escusar pedirle pagase esta dicha pintura y tratado entre los dichos señores se determinó que el Sacro Monte lo pagase mientras no ubiere otra parte donde se pague que entonces volverá a la hacienda la dicha cantidad”[18].

“[Pagase un quadro a Raxis quando dio San Dionisio a San Cecilio la mitad del paño de Nuestra Señora] En diez y seis días del mes de otubre del año de 1621 se juntaron a cabildo siendo llamados a el un dia antes los señores licenciados Augustin Manrique presidente, Bartolome de Torres, Andrés de Velasco, Pedro de Santiago, Dr. D. Francisco de Baraona, Dr. D. Paulo de Valençia, Licenciado Francisco Hurtado, Maestro Gabriel de Ledesma Canónigos = y luego el señor presidente propuso como Pedro Raxis pintor avia hecho un quadro de S. Dyonisio Areopagyta quando dio al glorioso S. Ceçilio la mitad del paño de nuestra señora: que sus mercedes viesen si se le pagaría y después de conferido se determinó que se pagase dando libranza en el mayordomo del dinero de la fabrica y en quanto al conçierto se remitieron a los señores de la Junta de administraçion”[19].

Sobre la existencia de los mismos, probablemente tengamos que concluir que han desaparecido con el paso del tiempo. Tras haber realizado una concienzuda revisión de toda la pintura abacial, no se ha hallado ningún lienzo taxativamente claro con el que vincular la documentación encontrada. El cuadro más ambiguo, el de la “historia de los gloriosos mártires”, quizás se pueda relacionar con alguno de los que tratan aspectos de la vida de los varones apostólicos, particularmente alguno de la iglesia o de la serie de pinturas fundacionales. Mas esto no deja de ser una mera conjetura, por ahora difícil de refrendar.

Probablemente uno de los elementos más importantes que adquirió la abadía del Sacro Monte a instancias del arzobispo don Pedro de Castro, fue una serie de pinturas en homenaje al progenitor del prelado, don Cristóbal Vaca de Castro, quien fuera Capitán General del Perú. En ellos, primordialmente, se narran los hechos conflictivos que mantuvo con Diego de Almagro. Concretamente se trata de seis lienzos: La batalla de Vaca de Castro contra Almagro; La victoria de Castro contra los rebeldes; La muerte de Almagro; La entrada de Castro victorioso en Cuzco; El regreso del general a España; El Desembarco en Buenaventura (Guía artística de Granada (vol. I), 2006: 273). De buena factura, son catalogados por el profesor Pita Andrade como “excepcionales” en una de las pocas publicaciones que se han dedicado al arte del complejo sacromontano (Pita Andrade, 1974: 50). Sobre los mismos trabajó el profesor Jesús Paniagua Pérez (Paniagua Pérez, 1994: 361-376). Como se podrá ver, difieren un tanto los títulos de dichas obras de arte. El primero de ellos lo denomina La llegada a los reinos del Perú, representándose cuando Vaca de Castro, enfermo por la travesía del mar y lo insalubre de la zona, desembarca en el puerto de Buenaventura, cerca de Cali, ciudad en la que permanecería convaleciente durante tres meses. El segundo cuadro, Prolegómenos de la Batalla de Chupas, relata pictóricamente cómo tanto nuestro protagonista como Diego de Almagro han reclutado sus respectivos ejércitos y se preparan para la lucha, tras haber fracasado las conversaciones entre ambos. La tercera de las pinturas, El desarrollo de la batalla, nos ofrece la imagen de la misma, acaecida el 16 de septiembre de 1542. El cuarto lienzo, titulado La entrada en Cuzco, representa la llegada triunfal de Vaca de Castro a dicha ciudad, donde había sido apresado Diego de Almagro. El siguiente cuadro, La ejecución de Almagro el Mozo, relata el ajusticiamiento del citado personaje por degüello, tras las presiones que los pizarristas debieron ejercer sobre Vaca de Castro para ello. Finalmente, la última pintura, La Huida de Vaca de Castro, expresa la fuga o escapada de aquellas tierras de don Cristóbal tras la llegada como virrey de Núñez de Vela, y ser acusado de malversación de fondos y de maltrato a los indios.

Sobre la factura de los mismos, Paniagua ya los sitúa en el primer tercio del siglo XVII (algo que se corresponde a la realidad, puesto que como se demostrará más adelante, se datan en 1615), de escuela sevillana, con rasgos flamencos, y apreciándose similitudes con obras de Pacheco y Herrera el Viejo (Paniagua Pérez, 1994: 362). Hasta aquí lo conocido. Después de escrutar los fondos documentales del Sacro Monte, se pueden ofrecer datos nuevos que se exponen a continuación. La hechura de la madera de los cuadros y de sus bastidores correspondió al citado anteriormente Miguel Cano. Cuatro de esos lienzos se refiere que vienen de Sevilla. El dorado y negro (hace alusión a los marcos), correspondió al pintor Alonso Pérez. Finalmente, parece ser, según se desprende de la información de la documentación consultada, que dos de esos seis cuadros se hicieron en el mismo Sacro Monte, siendo realizados por un tal “Nicolás Pintor”. Analizando las distintas partidas que se contemplan en los diferentes asientos, el pago de los lienzos ascendió a la cantidad de 986 reales:     

“[34. A Miguel Cano de la hechura de 4 quadros]. Ciento y ocho reales que en 16 de junio [1615] por libranza de los señores administradores dio a Miguel Cano ensanblador de la hechura de quatro quadros de madera que hizo para los lienzos que vinieron de Sevilla”[20].

“[35. [...] que pagó de la traída de unos quadros de Sevilla]. Quarenta y quatro reales que en 20 de junio [1615] por libranza pago de la traída de unos quadros de Sevilla y de aderezar y hazer un bastidor como [...]”[21].

“[45. De dar negro y dorar los vastidores de 4 quadros]. Ciento y treinta y dos reales que en 11 de julio [1615] por libranza dio a Alonso Pérez Pintor de dar negro y dorar quatro vastidores para los quadros de la historia del señor Vaca de Castro que se truxeron de Sevilla al Sacro Monte”[22].

“[56. A Nicolás Pintor]. Treinta y tres reales que en 27 de julio [1615] por libranza dio a Nicolas Pintor a quenta de unos quadros que se pintan en este Sacro Monte”[23].

“[83. A Miguel Cano de la hechura de dos bastidores]. Sesenta y dos reales que por libranza de 13 de octubre [1615] pagó a Miguel Cano entallador de la hechura de dos quadros y bastidores para los dos lienzos últimos que se hizieron de la historia del señor Vaca de Castro”[24].

“[84. Alonso Perez Pintor del dorado y negro destos dos quadros]. Sesenta y seis reales que por libranza del 3 de octubre [1615] dio a Alonso Perez Pintor del dorado y negro que dio a los dichos dos quadros últimos”[25].

“[85. Nicolas Pintor de la pintura de los dos quadros]. Trecientos y cinquenta reales que por libranza de 13 de octubre [1615] dio a Nicolas Pintor de la pintura de los dos lienzos últimos de la historia del señor Vaca de Castro”[26].

“[92. A Nicolas Pintor con que se le acaba de pagar la pintura de los dos quadros ess de Vaca de Castro maravedís]. Ciento y noventa y un reales que por libranza de 29 de noviembre [1615] pagó a Nicolas Pintor con los quales y con otros 383 reales que a recibido en dos libranzas de atrás que todas montan con esta quinientos y setenta y quatro reales se le acabaron de pagar los dos quadros que hizo en el Sacro Monte de la historia de Vaca de Castro mi señor y lo que aderezo en el quadro del señor san Cecilio que esta en la iglesia deste Sacro Monte”[27].

Como curiosidad, y aunque suponga salirse de la horquilla cronológica que se ha propuesto en este artículo, ha de añadirse que estos cuadros serían retocados por el artista Diego Sánchez Saravia en 1761. Con motivo de una serie de arreglos que realizó en la abadía del Sacro Monte, como él dice, "por la debocion que le tengo a tan Santa Casa", los mencionados lienzos fueron arreglados. Junto a esto, realizó las cajoneras de la sacristía a la par que unos escaños forrados de terciopelo rojo para el cabildo[28], el dorado y pintura del órgano de la iglesia, así como el arreglo de otras pinturas, como una de la Inmaculada Concepción que estaba sobre la puerta del templo y otra sobre la predicación del Apóstol Santiago en España puesto a los pies de la Virgen. Exceptuando las cajoneras de la sacristía y el forrado de los sitiales, la cantidad de las otras reformas ascendió a dos mil seiscientos reales:

“Cargo nº 8. Librado para pagar el dorado del órgano. Ytem de dos mill y seiszientos reales que se libraron a dicho señor (Yparraguirre) en 28 de jullio de 1761 para pagarlos a Don Diego Sanchez por otros tantos en que se ajusto el dorado del órgano de dicha yglesia y el Quadro de señor Santiago historiado que esta en el Quarto de la Abbadia, como consta del libro de las Memorias de Espínola a fol. 149”[29].

“Pago a D. Diego Sanchez ------- del hazer --------- lienzo de Santiago y otros aderezos.

Ytem se discarga a dicho Señor (Yzpaguirre) de los dos mil y seiszientos reales que pago a don Diego Sanchez Saravia por otros tantos en que se ajusto con el la pintura y dorado del horgano el retocar las pinturas de la ymagen de Concepzion que esta sobre la puerta della yglesia y della Sala Capitular (f. rº) della Ystoria del Padre del Señor Fundador y la del señor fundador que en esta Badia, la de Judit y Ester, que son propias de la yglesia y están también en la vadia y el lienzo grande ystorial de la predicación del Señor S. Santiago en España puesto a los pies de la Madre de Dios con su marco y carnación, como consta del recibo de dicho D. Diego Sánchez que a presentado a dicho señor y queda en esta contaduría con los recados de estas quentas”[30].

“Recevi del señor D. Joachin de Yparraguirre, canónigo thesorero de la Ynsigne Collegial del Sacromonte de Granada: los dos mill y seiszientos reales en que concerté con el Señor Abbad de dicho Sacro Monte las obras que de su orden he hecho en el, conviene a saber: el dorado del órgano con la andamiada precisa para su dorado y pintura = Ytem el retoque de la pintura de la Imagen de Concepcion que está sobre la puerta de la yglesia - Ytem el retoque de las pinturas de la sala capitular de la Historia del Padre del señor Fundador, y de la imagen y cuadro del señor Fundador, que está en la Abbadia sobre la silla - Ytem la pintura de las ventanas y puerta de la sala capitular = Ytem el cubrir los pechos con dos joyas en ellos a las dos imágenes de los lienzos de Judit y Esther propios de la thesoreria, y yglesia del Sacro Monte, que están hay en la Abbadia = Ytem el lienzo grande que se halla en ella del fruto de la predicación del Señor Santiago en España, puesto a los pies de la Madre de Dios; Todas las quales obras ajuste y concerté executadas con dicho señor Abbad en la referida cantidad para hazer beneficio al Cavildo y por la debocion que tengo a tan Santa Casa y a pedimiento de dicho señor canónigo thesorero. Doy el presente recivo de ella, y para que conste lo firmé en este Sacro Monte a veinte y seis de Agosto de mill setezientos y un años. Son #2.600# reales vellón. Diego Sánchez Saravia [firma y rúbrica]”[31].

El cuadro de La predicación de Santiago Apóstol en España a los pies de la Virgen, como decimos, obra de Diego Sánchez Saravia y que sacamos a la luz en este artículo, actualmente se halla en el pasillo próximo a las dependencias del archivo, anexas a la entrada al coro de la iglesia. El mismo fue una donación del canónigo don Gregorio de Espínola. [Fig. 2]

Fig. 2. La predicación de Santiago Apóstol en España a los pies de la Virgen. Diego Sánchez Saravia, 1761. Abadía del Sacro Monte, pasillo del archivo. Granada.

Uno de los elementos procedentes de la donación testamentaria del arzobispo don Pedro de Castro fueron los denominados candeleros de la fundación (García Valverde, 1996: 293). Se trata de un conjunto de seis candelabros que creemos haber localizado en los documentos capitulares. No deja de ser una hipótesis, al tratarse de objetos muy habituales y abundantes en los contextos religiosos, vincular estas piezas que, tradicionalmente han sido denominadas con el apelativo "de la fundación", con la referencia hallada en los textos de archivo. Desde luego, estéticamente coinciden con la fecha de realización. Los mismos fueron labrados por el platero cordobés Martín Sánchez en 1622. De modo indirecto conocemos datos acerca de estas piezas de orfebrería. El propio artífice trae los últimos dos candeleros, de los seis contratados, confirmando que se le deben aún 9033 reales y medio:

“En doçe días del mes de março de 1622 se juntaron a cabildo en el lugar diputado para esto los señores licenciados Augustin Manrique presidente, Bartolome de Torres, Juan de la Fuente, Dr. D. Francisco de Baraona, Dr. D. Paulo de Valençia, Maestro Gabriel de Ledesma y Licenciado Miguel Diaz de Ayllon canónigos = y luego propuso el señor presidente como Martín Sánchez platero vezino de Cordova avia venido a este Sacro Monte y traido los dos últimos candeleros de los seis que para el altar mayor de esta iglesia se le avian mandado hazer: que de la plata y hechura de ellos se le fol. 322 vº/ restavan debiendo nueve mil y treinta y tres reales y medio y que sus mercedes viesen de donde había de pagar esta cantidad atento que el dicho Martín Sánchez dice estar oy muy apretado y no poderse volver sin ella por traer en esto su caudal, lo qual oído y conferido por los dichos señores se determinó por todos los votos que los señores comisarios de los candeleros escriban a Sevilla al señor Abbad para que pidan al Arçobispo mi señor nos haga merced de dar todo lo que falta para pagar estos candeleros demas de la donaçion de dos mil ducados poco mas o menos de que su señoría ilustrísima hiço merced y en el interim que hace esta diligençia se tome prestado de los treinta y un mil y noveciento reales que están en poder del señor Abbad que dio su Señoría Ilustrísima para el gasto de los colegiales. Y si hechas todas las diligençias con el Arçobispo mi señor no se pudiera alcançar que de lo que falta que aora se saca, lo pague al dicho deposito la fábrica de este Sacro Monte, y para la seguridad de esto quedan hipotecados los candeleros por espeçial, de manera que quien fuere en parte en nombre del dicho deposito los pueda vendar, tocar o deshace sin que sea neçesario liçencia de prelado ni de otro juez porque el dominio y posesión de ellos queda oy por el dicho deposito y no a de adquirir dominio dellos la fabrica en el interim que no se pagare y volviere al dicho deposito lo que aora se toma para los dichos candeleros”[32].

Curiosamente, según el prof. Fernando Moreno Cuadro, de este orfebre, Martín Sánchez de la Cruz (1586-1632), se conocen muy pocas obras documentadas, pero de gran calidad (Moreno Cuadro, 2006: 103)[33]. Las piezas, que no son de gran tamaño, destacan por su elegancia en las formas de corte manierista. [Fig. 3]

Fig. 3. Candelero. Martín Sánchez, 1622. Abadía del Sacro Monte, museo. Granada.

Finalmente, otros elementos que se han encontrado en la documentación, que se refieren a continuación, y que completan este elenco de piezas de los orígenes del Sacro Monte, son una imagen de San Hiscio, de autor desconocido[34]; un guión de plata[35]; dos candeleros y dos cálices de plata, con sus correspondientes patenas doradas, realizadas por el platero Hernando Ortiz[36]; y sobre todo, la famosa mesa o bufete de jaspes embutidos que describió la profesora María Paz Aguiló Alonso (Aguiló Alonso, 2002: 258-259; 261). En alguna publicación se ha asegurado que dicha pieza fue regalada por la familia del prelado Castro (Guía artística de Granada (vol. I), 2006: 280), mas escrutando la documentación de archivo, se ha averiguado que fue comprada por el cabildo en 1621 en Sevilla[37]. [Fig. 4]

Fig. 4. Mesa de jaspes. Autor anónimo, 1621. Abadía del Sacro Monte, sacristía. Granada.

3. CONCLUSIÓN

La implicación y compromiso de don Pedro de Castro Cabeza de Vaca y Quiñones con la abadía del Sacro Monte fue, sin lugar a dudas, intensa. La dotación económica que proporcionó a la institución fue ingente, tanto en vida como tras su muerte, como se observa en su testamento. Las piezas de las que se ha hablado en este texto son, sencillamente, un botón de muestra de todo lo que supuso su aportación. No olvidemos que de sus caudales salió la arquitectura de todo el complejo abacial, así como el revestimiento del templo, orfebrería, textiles, cuantiosas obras de arte… Mediante este artículo se ha pretendido dar a conocer datos de obras de arte que, o bien eran desconocidos, o se ha completado la información con datos nuevos de obras de las que previamente otros investigadores habían trabajado. La enorme riqueza documental y patrimonial de este recinto sigue siendo motivo, como se puede contemplar, de asombro, de incentivo para la investigación y de descubrimiento para el bien del patrimonio artístico e histórico.

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(*) Este trabajo forma parte de las investigaciones que realiza el grupo HUM-362 Corpus de retablos y portadas en Granada y provincia del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Granada.

[1] Como bibliografía básica acerca del Sacro Monte extraemos, según criterio cronológico, la siguiente: Centurión (s/f; 1632); Serna Cantoral (1706); Ramos (1883); Royo Campos (1951; 1954; 1958; 1960). Pita Andrade (1974); Cabanelas (1965; 1974: 34-40); Sánchez-Mesa Martín (1974: 53-61); Hagerty (1980); Bonet Correa (1981: 43-54); Bermúdez de Pedraza (1989); Caro Baroja (1992); Antolínez de Burgos (1996); Martínez Medina (1996; 1997: 3-22). Heredia Barnuevo (1998); Martínez Medina (1998: 349-379); Barrios Aguilera (2000: 601-617); Justicia Segovia (2000: 645-648); Martínez Medina (2000: 619-644; 2002: 437-475; 2005: 119-155); Barrios Aguilera (2006: 17-50); Benítez Sánchez-Blanco (2006: 217-252); Martínez Medina (2006: 79-112); Harris (2007); Cruz Cabrera (2014).

[2] Los artífices que se mencionan en este estudio, como autores de las piezas y actuaciones documentadas, son personajes de renombre que desempeñaron sus distintas labores artísticas en la Granada de entre siglos. Hablamos, pues, de Miguel Cano (†1628) arquitecto, escultor y, en este caso, entallador de retablos, labor que desarrolló amplia y magistralmente en tierras granadinas. Pedro de Raxis (1555-1626), pintor, miembro de una afamada familia de artistas asentada en Granada y procedente de Alcalá la Real, formó equipo de trabajo en numerosas ocasiones con Miguel Cano en la ejecución de importantes retablos. Hernando Ortiz († aprox. 1617), platero granadino que realizó la mayoría de las piezas de orfebrería para el culto en el arzobispado de Granada desde 1600 a 1617. Aún está por investigar en profundidad su persona y obra. Martín Sánchez de la Cruz (1586-1632), platero cordobés de indiscutible reputación, desarrolló su labor orfebre en temáticas profana y especialmente religiosa, desde su taller, siempre radicado en distintos puntos de la geografía cordobesa. Del pintor Alonso Pérez no se ha localizado dato alguno que permita contextualizar su figura.

[3] Archivo del Sacro Monte [en adelante ASM], Legajo 214, Libro de la razón de lo que se libra a los dichos proveedores para el gasto ordinario. Acta 1ª de 1613 a 1618, fol. 31 vº.

[4] Ibidem, fol. 37 rº.

[5] Ibid., fol. 40 vº.

[6] Ibid., fol. 103 vº.

[7] Ibid., fol. 108 rº.

[8] Ibid., fol. 130 rº.

[9] Ibid., fols. 48 vº-rº.

[10] Ibid., fol. 92 rº.

[11] Ibidem.

[12] Ibid., fol. 94 rº.

[13] Ibidem.

[14] Ibid., fol. 95 rº.

[15] Ibid., fol. 111 rº.

[16] Ibid., fol. 144 vº.

[17] La única referencia al respecto de su ubicación es que sabemos que era un altar colateral: “…que gasto en beinte varas de lienço negro, cintas y hechura de un belo negro que hiço para el altar colateral del sagrario”, ASM, Legajo 220, pieza 2, Hacienda 1619-1631, fol. 56.

[18] ASM, Actas Capitulares I, Cabildo de 13 de julio de 1619, fol. 226 rº.

[19] ASM, Actas Capitulares I, Cabildo de 16 de octubre de 1621, fols. 305 vº - 306 rº.

[20] Ibid., fol. 90 rº.

[21] Ibidem.

[22] Ibidem.

[23] Ibid., fol. 92 rº.

[24] Ibid., fol. 96 rº.

[25] Ibidem.

[26] Ibid.

[27] Ibid., fol. 97 rº.

[28] ASM, Caja 30, Legajo 46, Pieza de recados de las quentas dadas por el Señor Sanchez de las obras de los cajones de la sachristia y escaños forrados de terciopelo carmesí para el cavildo, en virtud de comisiones de dicho cavildo de este Sacromonte. Año 1761: “Quenta de los cajones y escaños. Años 1759, 1760 y 1761. Quenta de los cajones nuebos que se han hecho para la sachristia de este sacromonte y de las fundas de felpa carmesí que se han echado a los escaños del cavildo formada al Señor Sanchez Canonigo comissionado para ello”.

[29] Ibidem, Thesoreria. Año 1761 y 1762. Quentas de thesoreria dadas por el señor D. Joachin de Yparraguirre canónigo thesorero deste Sacromonte de dos años corridos hasta fin de Diziembre de 1762. Discargo 42. Pago a Diego Sánchez Sarabia. Discargo diciembre de 1742, fol. rº y fol. vº, s/n.

[30] Ibid., Continuacion de Thesoreria 1761 y 1762, Discargo 42 vº y rº.

[31] Ibid., Quaderno de la thesoreria de este año de 1761. A cargo de D. Joaquin de Iparraguirre canónigo thesorero de la Insigne Iglesia Collegial del Sacromonte que sirve de recados de sus quentas de dicha thesoreria de dos años hasta fin de Diziembre de 1762, recibo anexo al cuadernillo.

 

[32] ASM, Actas Capitulares I, Cabildo de 12 de marzo de 1622, fols. 322 vº - 323 rº. Podrían tratarse de los candeleros que se refieren en la donación de don Pedro de Castro (García Valverde, 1996: 293).

[33] Otras referencias acerca de este platero en: Dabrio González, 2012: 177-194 y Dabrio González, 2013: 269-294.

[34] “[40. Hechura de señor san Hiscio]. Ciento y treinta reales que en 3 de julio [1615] por libranza de los señores administradores dio a un esculptor de la hechura de una imagen de señor San Hiscio que se a de poner sobre el retablo de la Concepcion”. ASM, Legajo 214, Libro de la razón…, fol. 90 rº.

[35] “[73. Del precio del guion. Entregase en la sacristía como consta del libro de bienes della. Asiento]. 1060 reales que en 28 de octubre [1614] por libranza de los señores administradores pagó al tesorero de la santa yglesia de Granada del precio de un guion de plata que compró el Sacro Monte”. Ibidem, fol. 76 rº.

[36] Archivo Histórico Diocesano de Granada (en adelante AHDG), Legajo 331-F, año 1602, s/f.

[37] “[Comprase un bufete de jaspes] Item el señor presidente propuso como ya sus mercedes avian visto el bufete de jaspes enbutidos que avian embiado de Sevilla para que sus mercedes lo comprasen para la sacristía que sus mercedes lo votasen y después de tratado por los dichos señores se determinó por todos los votos que se comprase para la yglesia y que el dinero de se entregase  a los señores claveros por perteneçer al arca y embiarlo D. Gaspar de Herrera tesorero de la Santa Iglesia de Sevilla persona que debe mayor cantidad a las dichas arcas”. ASM, Actas Capitulares I, Cabildo de 2 de noviembre de 1621, fol. 309 rº.